<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020</atom:id><lastBuildDate>Tue, 19 Aug 2008 03:39:20 +0000</lastBuildDate><title>MujeresNet.Info</title><description/><link>http://www.mujeresnet.info/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>71</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-8520476306782612413</guid><pubDate>Wed, 06 Aug 2008 05:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-05T23:46:26.250-07:00</atom:updated><title>EDICION DE AGOSTO 2008</title><description>&lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2008/07/29/index.php?section=sociedad&amp;amp;article=043n1soc"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto La Jornada&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/cimac-robo-797926.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/cimac-robo-797914.jpg" width="170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.ovariofuerte/"&gt;&lt;strong&gt;Elsa Lever M.&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Periodista con Maestría en Comunicación por la FCPyS de la UNAM, diplomada en Género por el PUEG de la UNAM, y en Feminismo por el CEIICH de la UNAM.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comunicación e Información de la Mujer, A.C. (CIMAC) nació en 1988 como una institución multimedia para promover en los medios de comunicación un nuevo punto de vista sobre la condición actual de las mujeres en México y el mundo, objetivo innovador entonces y todavía hoy, cuando a la labor de generar información se le añade un panorama difícil respecto a la libertad de expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este gran proyecto pertenece también Cimacnoticias, agencia especializada en difundir información periodística que aborda el acontecer nacional e internacional teniendo a las mujeres como su eje central. Ha recibido varios reconocimientos por mejor sitio de medios de comunicación; por su contribución en aumentar la conciencia pública sobre temas relacionados con la salud sexual y reproductiva; por su trayectoria y cobertura en derechos humanos y por su contribución a la defensa de los derechos humanos de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Sara Lovera al frente durante muchos años, y ahora bajo la experiencia de Lucía Lagunes y Erika Cervantes, CIMAC ha contribuido de manera sorprendente -a nivel nacional e internacional- a la generación, distribución y difusión de información periodística con perspectiva de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso indigna el reciente robo ocurrido en las instalaciones de CIMAC, y la consecuente pérdida de computadoras, archivos y otros equipos de valor. Las compañeras de la agencia están trabajando en la recuperación de material e información, pues como ha dicho Lucía Lagunes, "no nos detenemos ni nos paralizamos, seguimos adelante, porque la convicción en más fuerte, porque el compromiso de cada una de las mujeres y hombres que conformamos CIMAC está colocado en el corazón (...) Somos un equipo, estamos comprometidas con los derechos humanos de las mujeres y la libertad de expresión, somos periodistas con el compromiso de informar y seguimos adelante. Sí creemos que otro mundo es posible donde prevalezca la justicia, la igualdad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aun cuando CIMAC logre recuperarse, exigimos a las autoridades de México una profunda investigación del hecho, su esclarecimiento y la rápida identificación de sus autores. Este ataque y todos los de su tipo, no son sólo contra quienes laboran en las oficinas de CIMAC, también es contra todas las voces que defendemos los derechos de las mujeres y de los hombres en busca de una sociedad equitativa, democrática y justa. Pero seguiremos contando esa realidad que quieren acallar; ¿acaso no entienden que robando lo material, no se llevan todo el trabajo que se ha realizado y difundido por tantos años?&lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/edicion-de-agosto-2008.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-1229499071728520801</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2008 06:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T00:01:19.624-07:00</atom:updated><title>Periodismo feminista: Sí</title><description>&lt;a href="http://photo.net/photos/Paper%20%20Fenix"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: Mario Mtz Caballero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/mariopaper-728906.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/mariopaper-728893.jpg" width="130" height="110" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;a href=""&gt;Patricia Karina Vergara Sánchez&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Feminista, periodista y profesora&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo es hoy, en diversas formas, sinónimo de poder; sin embargo, este poder no es único y en ocasiones se encuentra en contradicción constante, pues el hacer periodístico es tan variable como posturas filosóficas, políticas, de identidad e ideológicas existen. Incluso, el abordaje de especializaciones distintas tiene sus precisiones, estrategias y requerimientos; no se cubre de la misma forma la nota roja que la fuente presidencial. También, es necesario considerar que dicho periodismo tiene delimitaciones claramente planteadas desde quienes detentan el medio de comunicación en que se ejerce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuerte papel ejerce el llamado Gran Periodismo, ese que algunas autoras definen como patriarcal, o masculinista, el que dice lo que es importante, lo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa es masculina, dice Erika Montecinos, directora de la revista &lt;em&gt;Rompiendo el Silencio&lt;/em&gt;: “No sólo porque la mayoría de los editores son hombres, sino porque vemos a muchas colegas periodistas al servicio del poder con un discurso patriarcal. La prensa es masculina en cuanto publica notas que rayan en la misoginia, que utilizan a la mujer como objeto y que la banalizan a través de publicaciones dirigidas a las mujeres, cuyos contenidos no tratan de otra cosa que de belleza. Y ojo, que son editoras mujeres, por eso digo que hay una prensa con un discurso patriarcal.”&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El periodismo es patriarcal, porque como muchas otras disciplinas fue construido por hombres y desde una perspectiva patriarcal, que diminuye a las mujeres y lo femenino. Y es patriarcal en sus productos (imagen estereotipada de las mujeres, menor número de mujeres como fuentes opinantes o imágenes de mujeres como objeto sexual).” Expone Tamara Vidaurrázaga, editora de la propuesta mediática &lt;em&gt;Feministas Tramando&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, las mujeres aparecemos como adorno en el espacio de la información, o es poco probable que estemos presentes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Proyecto de Monitoreo Global de los Medios, un programa de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC), hace un par de años, el 16 de febrero de 2006, monitoreó casi 13 mil noticias en TV, Radio y diarios de 76 países del mundo y en los resultados encontró que mientras las mujeres representamos en el mundo un 52 por ciento de la población, somos solamente dos de cada 10 personas que figuran en las noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta no inclusión, es expuesta por Carolina Muñoz, docente en la Universidad de Periodismo en Chile, respecto a la calificación desde una perspectiva patriarcal de la información, que realizan los medios, “jerarquización que deja afuera a todos quienes están alejadas y alejados de los discursos y las prácticas de poder (no sólo a las mujeres, sino las y los jóvenes, las pobladoras y pobladores, las mujeres y hombres de otras culturas, en fin, a la diversidad de una sociedad) y, la afirmación de que aquello que se muestra en estos espacios es "lo público", pasando a ser lo no-público todo lo demás, con menor o ninguna relevancia ... Lo que vemos en los medios son, entonces, hombres que hacen o dicen cosas, que son relevantes para otros hombres”&lt;a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ser nombradas, no existir, es por una parte el negar, nuevamente, nuestro papel en la historia, al ocultar implícitamente nuestras aportaciones. Pero, también es dejar de lado las denuncias actuales, la oportunidad de reclamar justicia en forma pública y hacer saber lo que ocurre con nosotras. Las implicaciones, pueden llegar a ser indignantes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A los comunicadores, aspectos como la violencia de género, las mujeres violadas o asesinadas, incluso por integrantes de entidades gubernamentales como el Ejército mexicano, no les parecen noticia”, denuncia la ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2006, SanJuana Martínez&lt;a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, quien se refirió al papel desempeñado por elementos del Ejército Mexicano en casos como los de Zongolica, Veracruz; y Castaños, Coahuila, en los que en 2007 y 2008 se les acusó de cometer abusos sexuales en contra de mujeres. “¿Por qué es posible que las fuerzas armadas mexicanas, tradicionalmente violadoras de los derechos humanos, salgan a las calles por órdenes del Poder Ejecutivo para intimidar o reprimir movimientos sociales y que situaciones tan graves como las violaciones de mujeres no sean noticia para muchos medios de comunicación?”, preguntó esta periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este no estar, este negar implícito de nuestra presencia ya sea como protagonistas o como participantes en las transformaciones históricas es confirmado al observar que cuando las mujeres asomamos en el espacio periodístico, ese estar sólo en dos de cada 10 ocasiones, es en circunstancias delimitadas y no siempre justas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En la nota roja&lt;/b&gt;: Josefina Hernández Téllez, investigadora en estudios de género y profesora de la UNAM, denunció que si las mujeres aparecemos en los medios de comunicación, tienen que ser en la nota roja o no aparecemos en los medios.&lt;a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espacios de la nota roja que, de acuerdo con Irene Agudelo, investigadora española, "reproducen en su discurso la discriminación y la violencia hacia la mujer y la niña".&lt;a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo el informe, ya mencionado de la WACC: como víctima, la mujer aparece en un 34 por ciento de los casos de nota roja, mientras que los hombres lo hacen en un 10 por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún más: “A veces se presenta a la mujer como víctima ('balearon a una chica') cuando podría ponerse al hombre como victimario. O una mujer fue violada, podría ser 'un hombre violó a una mujer”. Por eso, cuando aparecemos en los medios es en forma de víctima, crítica el artículo En los medios no hablan de ti, ni de mi publicado en &lt;em&gt;Artemisa Noticias&lt;/em&gt;.&lt;a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En las secciones especiales de mujeres&lt;/b&gt;: Aquellas en que les resultamos a los medios económicamente redituables. “Tenemos dos caras: una vendible, la feminidad sí vende, lo que no vende es la problemática de las mujeres, por eso no interesa tanto su difusión", explica Guadalupe López, quien fue columnista de la revista &lt;em&gt;Fem&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparecemos, entonces, como compañía de, como adorno o destacadas por atributos físicos, sin que se considere el aporte de las mujeres a la sociedad”, escribe la maestra Carolina Muñoz&lt;a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[6]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, otro dato indicativo es que mientras que al 30 por ciento de las mujeres entrevistadas se les pregunta por su vida familiar, sólo en un 7 por ciento se les pregunta lo mismo a los hombres. "Eso se ve mucho en las entrevistas de política y en los pies de foto. La mujer siempre aparece más en relación a su rol de esposa, madre, cuñada, sobrina. Y muchas veces se ignora su nombre, se la pone por el estatus familiar". Expone el artículo ya citado de &lt;em&gt;Artemisa Noticias&lt;/em&gt;.&lt;a href="#_ftn7" name="_ftnref7" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Para sentenciarnos&lt;/b&gt;: Con consignas conservadoras, ya sea en forma explícita con artículos u opiniones moralizadoras o, en la forma en que se jerarquiza o proporciona la información y se permite la expresión de voces de mujer en estos espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha ocurrido un ejemplo muy reciente de la actitud de algunos periódicos en el debate que se dio este año en la Ciudad de México sobre la despenalización del aborto, en donde más allá de ofrecer información que facilite acceso a la salud o combate hacia la violencia contra las mujeres, algunos impresos han privilegiado ejercicios de opinión antes que géneros de información e investigación en debates al respecto, no siempre favorables a la salud y derechos de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como antecedente, podemos retomar la investigación elaborada por la maestra Josefina Hernández Téllez respecto al debate ocurrido, tras la decisión de penalizar el aborto por parte de Congreso en Guanajuato, incluso en caso de violación. En donde encontró que las firmas femeninas en el periodismo de opinión en un debate posterior respecto a la penalización/despenalización del aborto, fueron en una relación de 8.4 textos de hombres respecto a 1.6 de mujeres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el texto mencionado se muestra que existió un lugar secundario para este problema que afecta a las mujeres, dentro del debate privilegiado, primero el aspecto político, y lo correspondiente al plano ético-moral y, en el menos de los casos, de salud y derechos femeninos. Incluso, señala la autora: “no se incorporó el análisis como sujetos del hecho a los hombres en tanto protagonistas del problema y corresponsables de las consecuencias”.&lt;a href="#_ftn8" name="_ftnref8" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[8]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En el oportunismo&lt;/b&gt;: Los grandes medios se ocupan de temas de las mujeres en forma utilitaria, cuando el discurso es políticamente correcto o en fechas designadas como 8 de marzo, o 25 de noviembre, repetidamente con actitud de concesión y no siempre como logro y espacio ganado por derecho propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente, Lucía Lagunes declaró: “Hoy hablar de equidad de géneros es políticamente correcto… En algunas fechas significativas es común escuchar discursos a favor de la equidad de géneros, anunciar acciones con &lt;em&gt;perspectiva de género&lt;/em&gt; y asegurar que se busca ‘empoderar’ a las mujeres. Ese discurso está ya. Lo mismo que el mencionar a ‘compañeras y compañeros’, ‘señoras y señores’, aunque muchas veces se trate de palabras vacías de contenido. Parecería entonces a veces que ganamos. Pero, en verdad, lo que tenemos enfrente es una enorme cortina de humo que ha quitado del escenario público la discriminación, la desigualdad y la violencia que vivimos las mujeres”.&lt;a href="#_ftn9" name="_ftnref9" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[9]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo anterior, no todas nos sentimos identificadas con estas formas de entender y hacer el periodismo. Habemos quienes tenemos ganas de decir, argumentar y rebatir desde otras palabras y otras formas de mirar. Escribir de una forma disidente que nos nombre, reconozca y llame, que nos recuerde que el periodismo también sirve para contestar al poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las formas alternas de hacer periodismo, hay a quienes nos identifica el decir en la palabra propia, escribir y publicar en femenino, desde un &lt;em&gt;Nosotras&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir mujer… mujeres… con acentos diversos, como reivindicación, como categoría política, como acto sororario&lt;a href="#_ftn10" name="_ftnref10" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[10]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; con implicaciones múltiples: algunos discursos contestatarios, otros afirmativos, discursos de equidad, de filosofía política, de lo íntimo y lo público, de reordenamiento del mundo existente y de tantas formas de concebirnos desde nuestras realidades. Es decir, continuar con un ejercicio que enriquece, pluraliza y plantea retos constantes al investigar y el hacer respecto de los medios de comunicación y de periodismo en particular: El periodismo feminista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de una de las formas que retoman el derecho humano a la comunicación, aquel que la histórica agencia periodística feminista Fempress, consideraba muy amplio porque “es para todos y para todas”, ya que, señalaba: “la función de los medios en una democracia es buscar mecanismos, dar voz a los distintos sectores de la sociedad para que participen realmente del desarrollo social, económico y cultural de su país”.&lt;a href="#_ftn11" name="_ftnref11" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[11]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proponer desde esta voz es necesario, ya lo plantea la periodista Telma Gómez: "En los medios de comunicación se sigue hablando sólo del poder como si a todos les interesara. Hay asuntos que a la gente le importan mucho y la mayoría de los medios no los están considerando. Entre ellos, lo que pasa con las mujeres y lo relacionado con la vida cotidiana de hombres y mujeres".&lt;a href="#_ftn12" name="_ftnref12" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[12]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe Sara Lovera, periodista mexicana, fundadora de CIMAC: “Nuestra propuesta es relatar los hechos que el periodismo tradicional no considera noticia. De esta manera estamos contribuyendo a la democratización del periodismo, esa que es vital para nuestro tiempo. Trabajamos para evitar una concepción basada en una idea de periodismo que todavía se ancla sólo desde el poder”.&lt;a href="#_ftn13" name="_ftnref13" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[13]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este otro es un periodismo intenso, el cual, a pesar del prejuicio, desconocimiento -e incluso mitos existentes en torno al feminismo- además de la falta de recursos económicos destinados al ejercicio informativo del mismo, ha logrado practicarse en todos los géneros y se encuentra en medios de comunicación en México, en la mayoría de ellos con una nota de calidad, responsabilidad y ética periodística. Ejemplo de ello son algunos programas de radio como &lt;em&gt;Dejemos de ser Pacientes&lt;/em&gt; de SIPAM, La Agencia Comunicación e Información de la Mujer A.C.; &lt;em&gt;Creatividad Feminista&lt;/em&gt;, portal de Internet con un millón de visitas al mes; &lt;em&gt;MujeresNet&lt;/em&gt; que ya cumplió su segundo aniversario en el ciberespacio; e, incluso, las ya desaparecidas, pero con huella indeleble en la historia del periodismo, la revista &lt;em&gt;Fem&lt;/em&gt;, así como la &lt;em&gt;Doble Jornada &lt;/em&gt;y la &lt;em&gt;Triple Jornada&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara Lovera, lo diría en los términos siguientes: “Nuestros productos noticiosos son hoy competitivos, a la medida de estos tiempos. Del texto al contexto, de la cuartilla al portal, del hilo noticioso a la carretera de información”.&lt;a href="#_ftn14" name="_ftnref14" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[14]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente: ¿Por qué apostar por el periodismo feminista, hoy que la palabra feminismo resulta en ciertos sectores tan deslucida, pasada de moda, tan poco prestigiada, que incluso llega a atraer miradas de hostilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.        Porque hace 15 años la escritora y periodista, Berta Hiriart escribió: “Hacer periodismo feminista es rondar siempre por los mismos ángulos, por los mismos temas; es permanecer dentro de un &lt;em&gt;ghetto&lt;/em&gt; informativo”. Pero, reconoció: “No hay escapatoria. Todas esas voces y muchas otras exigen una salida a la luz pública y no hay modo de hacerse la desentendida confiando en que los grandes medios se encarguen del asunto. Por una simple razón: no lo van a hacer. A la mayoría de los jefes de información lo que suceda a doña Queta, a Carmen Rincón o a las indígenas tarahumaras no les parece noticia.” Y, resulta que en este momento, 15 años después, sigue habiendo voces de mujeres que exigen salir a la luz y tampoco hoy podemos hacernos las desentendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.        Porque es necesario documentar, no sólo en cifras, si no escribiendo el nombre y citando las palabras de las que hoy proponen en lo político, en lo social, en lo económico, en lo cultural, en todo. Para que no volvamos a quedarnos sin historia, que los otros y las otras, las de mañana, las de 15 o menos o más años adelante, sepan lo que hicimos, que aquí estamos construyendo y proponiendo y que han tenido amigas, compañeras, madres, abuelas y hermanas abriendo camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.        Porque la violencia en todas sus formas debe ser visibilizada para poder combatirla y es otro trabajo en el que podemos aportar desde el periodismo con las herramientas feministas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.        Porque el patriarcado y otras formas de opresión no han desaparecido, al contrario, se hacen más sofisticados y se mimetizan y tal vez resulte buena idea aportar desde el análisis y hacer periodísticos para ayudar a desenmascararles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.        Porque hoy, la información completa es secuestrada y se invisibiliza o sólo se nos da, acaso, a fragmentos, que nos muestran una sola versión del acontecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ejemplos rápidos, se puede recordar como en México, en 2006, se extasiaron algunos comunicadores en debates absurdos sobre si la penetración con llaves en la vagina de las luchadoras sociales agredidas en Atenco era o no una violación, pero sólo uno (La Jornada) dio voz a un trozo del manifiesto que algunas de estas mismas luchadoras, las que eran &lt;em&gt;adherentes a la Otra Campaña Zapatista&lt;/em&gt;, habían lanzado, tres días antes del ataque, declarándose en lucha permanente contra el capitalismo y el patriarcado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O, la forma en que los medios se ocuparon de reportar en amarillo el conflicto social y político en Oaxaca en 2007, pero ninguna voz difundió cuando las autoridades lanzaron chorros de agua con picante, en enero de ese año, a las mujeres que marchaban exigiendo el fin a las violaciones y el acoso sexual de los soldados que tomaron el centro de Oaxaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es aquí en donde el periodismo feminista puede aportar, liberando otros aspectos de la información; antagonista por principio de la visión unitaria del poder, dando esa vuelta necesaria que nos coloca como protagonistas y nos deja ver otra cara del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enterarnos, por ejemplo, como grupos de mujeres y hombres han combatido el acoso militar y la represión a sus denuncias y como algunas otras conciben un mundo no capitalista y no patriarcal; y más aún, la forma en que han resistido y vencido la prisión política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguir este 2008 la historia de Eufrosina Cruz, de 27 años, quien decidió ser la primera mujer que se postula para alcaldesa en Quigolani, población oaxaqueña y lleva su lucha electoral contra la junta municipal integrada totalmente por varones que rompió las boletas emitidas en su favor en las elecciones, alegando que, como mujer, no era “ciudadano. Conocer, gracias a Sara Lovera sobre la digna lucha de las viudas de la tragedia ocurrida en Pasta de Conchos. Acompañar las denuncias de las niñas mexicanas que viven el acoso escolar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Periodismo feminista incidiendo en todos lados, en todos los medios, por las voces que se atreven a decir su nombre, por las letras que escriben, describen y, tercamente, señalan. Como apuesta por abrir las ventanas para poder mirar y hacer ver los actos que no se nos muestran; para construirnos, reconocernos y ser reconocidas parte importante e indispensable de ese otro mundo, que no sólo es posible, sino que las mujeres estamos haciendo nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Notas:&lt;/strong&gt; &lt;small&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Muñoz Castillo, Carolina, &lt;em&gt;Aprendiendo y enseñando periodismo desde la diferencia sexual&lt;/em&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Reyes Alberto, "Silencio mediático y social ante la violencia contra las mujeres, asegura periodista".&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Godínez Leal Lourdes, "El ciberfeminismo nos visibiliza, dicen expertas".&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Rodríguez Calderón Mirta, &lt;em&gt;A propósito de la Nota Roja&lt;/em&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  S.S, En los medios no hablan de ti, ni de mí.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[6]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Muñoz Castillo, Carolina &lt;em&gt;Aprendiendo y enseñando periodismo desde la diferencia sexual.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref7" name="_ftn7" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  S.S, op.cit.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref8" name="_ftn8" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[8]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Hernández Téllez, Josefina, &lt;em&gt;Tras la huella del género en el discurso periodístico de opinión. El debate sobre el aborto&lt;/em&gt;. P.211.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref9" name="_ftn9" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[9]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Rodríguez Calderón, Mirta, &lt;em&gt;Cosecha pródiga de la Red Nacional de Periodistas Mexicanas.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref10" name="_ftn10" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[10]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Sororidad es “la amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices que se proponen trabajar, crear y convencer, que se encuentran y reconocen en el feminismo, para vivir la vida con un sentido profundamente libertario”, según palabras de Marcela Lagarde, en un texto sobre cultura feminista. Las francesas, llaman a esta nueva relación entre las mujeres sororité, del latín sor, cuyo significado es hermana. Las italianas dicen sororitá, y las feminista de habla inglesa la llaman sisterhood.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref11" name="_ftn11" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[11]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Muñoz Castillo, Carolina &lt;em&gt;Aprendiendo y enseñando periodismo desde la diferencia sexual.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref12" name="_ftn12" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[12]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Gómez, Thelma, &lt;em&gt;Por un periodismo incluyente&lt;/em&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref13" name="_ftn13" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[13]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Lovera, Sara. &lt;em&gt;Una Propuesta Periodística&lt;/em&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref14" name="_ftn14" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[14]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Ibidem.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/small&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/periodismo-feminista-s_04.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-2751962457481284594</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2008 05:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-05T22:59:31.780-07:00</atom:updated><title>VIH/sida: Un mal que se feminiza: uno a uno en 12 años</title><description>&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/sida-733103.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/sida-733087.jpg" width="120" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;a href="http://www.blogger.com/"&gt;Sara Lovera&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Periodista, fundadora de Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC); candidata al Premio Nobel de la Paz en 2005, ha colaborado en diversos medios como El Nacional, El Día, Uno más Uno, La Jornada; fue directora del suplemento Doble Jornada, y actualmente es corresponsal de Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y del Caribe(SEMlac) en México y columnista en el IMER.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La feminización del Síndrome de Inmunodeficiencia Humana es un hecho. De no pararse y atenderse, para 2020 las personas infectadas serán 50 por ciento hombres y 50 por ciento mujeres. Es decir, en una proporción de uno a uno. Hace apenas unos años la relación era de 23 a una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa relación es, actualmente, de dos hombres por una mujer, así lo aseguró el subsecretario de Salud mexicano, Mauricio Hernández Ávila, en reunión previa a la XVII Conferencia Internacional sobre el sida. El funcionario anunció que habrá un encuentro de los ministros de salud y de educación de América Latina y uno de Primeras Damas de la región, que será el V en la historia de la lucha contra el sida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Informes de Naciones Unidas indican que 60 por ciento de las personas jóvenes, entre 15 y 20 años de edad, que viven con VIH/sida, son mujeres.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El funcionario mexicano afirmó que en la reunión ministerial se buscará acordar una estrategia integral para enfrentar ese futuro. Habrá una declaración ministerial para iniciar una campaña de educación a los jóvenes y una de empoderamiento para las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se sabe, México es el primer país de América Latina en albergar esta Conferencia, que convoca a profesionales de la salud, científicos, donantes, personalidades, tomadores de decisiones, así como a organizaciones de la sociedad civil y personas con VIH.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En reunión con organismos de la sociedad civil de la capital mexicana, Hernández Ávila explicó que existen dificultades en muchos países de América Latina sobre la educación sexual integral, que consideró urgente, y dijo que por la feminización de la pandemia un enfoque de las discusiones será la igualdad de hombres y mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) tendrá una actividad preponderante en esta conferencia. Según UNIFEM, la violencia contra las mujeres es causa y consecuencia del VIH y uno de los principales factores asociados al acelerado proceso de feminización de la pandemia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un llamado a líderes feministas de todo el mundo, encabezado por Pilar Alberti, dirigente mundial de UNIFEM, este órgano de Naciones Unidas afirmó que la amenaza de la violencia impide a miles de mujeres el acceso a la información, a realizarse la prueba del VIH, revelar su estado serológico, acceder a los servicios de prevención de la transmisión del VIH a los lactantes, y recibir tratamiento y asesoramiento, incluso cuando saben que se han infectado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente, hay 33 millones de personas con el VIH, de ellas, 1,6 millones son latinoamericanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su más reciente informe de 2007, ONUSIDA anuncia, por primera vez, una disminución de la expansión de la epidemia, pero también alerta sobre su feminización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México, datos oficiales estiman 115.651 casos acumulados; las cifras muestran un acelerado incremento de la feminización: en dos décadas, la proporción ha pasado de 23 hombres por una mujer, a tres hombres por una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revelación del subsecretario de Salud es devastadora, consideraron por su parte organismos civiles consultados por SEMlac. Alejandra Gil, representante de las sexoservidoras, afirmó que urge la prevención nacional horizontal y transversal para mujeres y jóvenes, y denunció que, durante la organización de la Conferencia, las mujeres con VIH/sida no recibieron becas y apoyos, por lo que muchas no podrán asistir, refiriéndose a las latinoamericanas particularmente.&lt;br /&gt;Elvira Madrid, del grupo teatral Bring, dijo que, hasta ahora, un obstáculo ha sido que los gobiernos no reconocen las variaciones en edad y sexo del problema y que las actividades de las organizaciones civiles en México no reciben fondos suficientes para trabajar en las calles y las comunidades; se frena la información y, aunque se rompió la barrera informativa sobre el uso del condón, todavía hay muchos prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El funcionario de Salud reconoció que, en efecto, la idea de la reunión ministerial es iniciar una campaña de educación sexual integral, a pesar de los prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, el llamado de UNIFEM asegura que el tema se discutirá, en reunión previa a la Conferencia, en particular que las políticas públicas de atención y prevención de VIH/sida hacia ellas son limitadas, así como los presupuestos públicos con perspectiva de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En coherencia con su mandato, UNIFEM contribuye al respeto de los derechos humanos de las mujeres, a los principios de igualdad y gobernabilidad democrática. Da seguimiento a los compromisos asumidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (UNGASS, por sus siglas en inglés) y, continuando con el proceso iniciado en mayo de 2007, durante el Primer Encuentro de Mujeres Positivas en México, las apoyará en su papel activo en la Conferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Oficina Subregional de UNIFEM en México, en su labor de visibilizar las relaciones entre la violencia contra las mujeres y la feminización del VIH/sida, ha organizado algunas actividades previas al inicio del Programa de la Conferencia Internacional. Su directota, Teresa Rodríguez, dijo a SEMLAC que se trata de posicionar estos temas en otros ámbitos y darles una mayor difusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las actividades para la Conferencia Internacional darán inicio este 29 de julio, con foros y balances de la sociedad civil; UNIFEM, la oficina de comunicación de la ONU, con un taller internacional para periodistas; la reunión de primeras damas, encabezada por Honduras; y un examen del fenómeno en el Distrito Federal, de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la conferencia habrá cinco sesiones plenarias; se contará con la presencia de 190 países un espacio llamado Aldea Global, donde miles de personas que no fueron inscritas podrán recibir información en grandes pantallas de comunicación; y también tendrán lugar foros paralelos y distribución de herramientas diversas de prevención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la fecha se han registrado 19.000 participantes, aunque se espera 25.000 y 3.000 medios de comunicación. La oficina de Relaciones Exteriores del gobierno de México informó que también se esperan, al menos, 50.000 impactos en los medios nacionales e internacionales. En los días de la Conferencia se realizarán marchas y actividades públicas en la ciudad. (SEMlac)&lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/vihsida-un-mal-que-se-feminiza-uno-uno.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-2989911070456612983</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2008 05:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-05T22:58:37.865-07:00</atom:updated><title>Nacer mujer implica un futuro prefijado</title><description>&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/diosa-venus-de-laussel-772076.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/diosa-venus-de-laussel-772056.jpg" border="0" alt="" width="120"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;a href="http://www.blogger.com/"&gt;María Esther Espinosa Calderón&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Periodista, ha colaborado en la SEP, en el Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) y en medios como Tiempo, y en Filo Rojo, en el suplemento 'Página Uno' del periódico Uno más Uno, en Mira, en el suplemento 'Siglo XXI' de El Universal, en la revista Asamblea de la ALDF, en Etcétera, en el suplemento 'Triple Jornada' del periódico La Jornada, y en la revista Fem, entre otras. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Centro Mexicano para los Derechos de la Infancia (CEMEDIN) le publicaron el reportaje 'El derecho a su futuro', en el libro Periodismo por la infancia&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Últimamente la antropologia ha abarcado un nuevo campo de investigación referido a las mujeres y las situaciones de género, gracias a la lucha constante de feministas que pelearon por la incorporación de estos temas “a los problemas teóricos debatidos por las ciencias sociales. La antropología cuenta con una larga tradición de interés por la sexualidad, el parentesco y las expresiones simbólicas de lo femenino y lo masculino en diferentes culturas”. &lt;a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas de las teorías han sido rebasadas por el desarrollo tan vertiginoso de la sociedad y otras han nacido, entre ellas el feminismo que surge como un movimiento social y político en un momento de crisis social en el capitalismo. Reivindica la condición humana de la mujer, igual y diferente a la del varón. Igual, en tanto que les corresponden los mismos derechos humanos: a la vida, a la libertad de expresión, de pensamiento, de reunión, de circulación, al trabajo, a la educación. La diferencia estriba en que la mujer es quien tiene a los hijos. Con las bases del feminismo surge en Estados Unidos el Movimiento de Liberación de la Mujer, después se da en varias partes del mundo. Lo fundamental de este movimiento es la protesta en contra de su situación misma dentro de la familia. “Heber Marcuse considera que la liberación de la mujer es quizá el movimiento político potencialmente más radical e importante que conocemos en la actualidad”.&lt;a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser mujer no es opuesto al hombre, simplemente es ser diferente. Esta diferencia es genérica basada en el sexo y la edad, con el feminismo dice Marcela Lagarde, se inicia el humanismo de fondo, “aquel que plantea la superación del antagonismo más profundo de los seres humanos... es un aporte porque devela la separación real entre los humanos y la intolerancia a la diversidad, de ahí que el feminismo sea a la vez, una crítica de la cultura y cultura nueva”.&lt;a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, antes de llegar al feminismo y a la antropología de la mujer, es necesario hacer un pequeño recorrido por esas etapas en las que se menciona que la mujer tuvo cierto poderío, se habla de un periodo donde fue la gran protagonista: el matriarcado ante esto, Simone de Beauvoir indica que algunos hechos hacían suponer que existió un verdadero reinado de las mujeres, hipótesis que fue planteada por Bachofen y luego retomada por Engels: “el paso del matriarcado al patriarcado se presenta como la gran derrota histórica del sexo femenino”.&lt;a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jurista suizo Bachofen denominó como patriarcal al modelo de la sociedad de su tiempo, en donde el papel del padre era determinante en la vida familiar y política de la sociedad, por lo que propuso un modelo contrario; el papel protágonico correspondía a la madre, es decir matriarcal. Por su parte Morgan, antropólogo norteamericano, también a mediados del siglo XIX, llamó al modelo como el de la sociedad “gentilicia” (fundada en las relaciones de parentesco o consanguíneas que existían como las gens o clanes).&lt;a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claude Lévi-Strauss, señala que no existe una prueba razonable del supuesto matriarcado original, argumento que fue adoptado después en el discurso feminista. El investigador propone concentrarse en el desarrollo del lenguaje y no de la sexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;En el siglo pasado, y todavía a principios del nuestro, la teoría en boga entre los antropólogos pretendía que en los tiempos de la humanidad las mujeres mandaban en los asuntos familiares y sociales. De este supuesto matriarcado primitivo se presentan múltiples pruebas: esculturas, principalmente femeninas y la frecuente figuración de símbolos femeninos en las artes de la prehistoria; el lugar preponderante que en la época protohistórica se daba a las “diosas madres”...&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="#_ftn6" name="_ftnref6" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[6]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos autores que han dedicado sus investigaciones sobre esta etapa de la historia traen a colación tanto a Bachofen como a Morgan. Para Evelyn Red “la historia primitiva de la mitad de la especie humana –la de la mujer- se ha ocultado considerablemente. Traerla a la luz requiere una re-investigación de la antropología, donde el papel y las realizaciones de la mujer en la sociedad prehistórica están sepultadas”.&lt;a href="#_ftn7" name="_ftnref7" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evelyn Red señala que “la resurrección del movimiento de liberación ha arrojado un rayo de luz sobre ciertas suposiciones dudosas y ha refutado cuestiones relativas al pasado”,&lt;a href="#_ftn8" name="_ftnref8" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[8]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; entre ellas está el que se refiere al matriarcado. Se cuestiona: ¿Hubo un periodo en la historia en que las mujeres ocuparon un lugar sumamente estimado o influyente?, Sí fue así, ¿cómo perdieron su eminencia social y se transformaron en el sexo subordinado en la sociedad patriarcal? ¿O es el matriarcado, como dicen algunos, un mito que no tiene base histórica?&lt;a href="#_ftn9" name="_ftnref9" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[9]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Las interrogantes están ahí, pasa el tiempo y nuevas hipótesis surgen, la incertidumbre persiste. El matriarcado es uno de los temas que se continúa discutiendo dentro de las diversas escuelas de la antropología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que otros estudiosos del tema Red afirma, que a través de varios caminos de investigación “los antropólogos pioneros descubrieron que la forma maternal de la organización social había precedido a la sociedad patriarcal civilizada. Bachofen lo describe como un periodo de “derecho materno”, como opuesto al periodo de “derecho paterno” de tiempos posteriores. Esto se popularizó en el termino “matriarcado”. Morgan fundamentalmente reveló el gens materno o el clan como la unidad de la sociedad primitiva. Otros investigadores del siglo XIX agregaron datos al sustentar la prioridad del sistema del matriarclan”.&lt;a href="#_ftn10" name="_ftnref10" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[10]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/base-frase-big-2-747182.JPG"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/base-frase-big-2-747165.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Si para algunos autores existió un dominio de la mujer, para otros fue un mito como ese que ha perdurado durante siglos, el de la madre–diosa. Desde el momento que el hombre se apropia de los medios de producción la mujer fue relegada exclusivamente a las funciones biológicas de madre, entonces el hombre “se fue de caza y la mujer se quedó en casa”. Se le negó, por ende, toda forma de participación en la vida social. “Los hombres tomaron las riendas de la sociedad y fundaron un nuevo sistema social al servicio de sus necesidades. De la destrucción del matriarcado nació la sociedad de clases”.&lt;a href="#_ftn11" name="_ftnref11" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[11]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo el desarrollo de los sexos fue desigual. “Durante el primer gran periodo de desarrollo social, fue la mujer quien logró hacer progresar a la humanidad hasta levantarla por encima del reino animal. Y puesto que los primeros pasos son siempre los más difíciles, no podemos más que considerar decisiva la contribución social y productiva de las mujeres. Fueron sus descubrimientos en el campo productivo y cultural lo que hicieron posible la civilización”.&lt;a href="#_ftn12" name="_ftnref12" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[12]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Por ejemplo, a lo largo de la historia de la humanidad ha sido la base y el fundamento de la familia, “además de responsable de la selección de frutos y semillas, actividad que facilitó contar cada vez con mejores materiales e iniciar la agricultura cuando el ser humano cambió su hábito nómada al sedentario, históricamente la mujer ha marcado la pauta en la familia al ser responsable de la alimentación de los hijos; de manera frecuente sufre mayor desnutrición, por asegurar el alimento, en primer término de sus hijos y de su compañero”.&lt;a href="#_ftn13" name="_ftnref13" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[13]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Así es, en nuestros días, es la base de la familia y en muchos hogares el único sustento de los mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen diversas teorías que exponen que la mujer era igual que el hombre; sin embargo, esta igualdad se borró con el tiempo. Los mitos hablan de esa mujer fuerte guerrera, amazona, y más allá de lo humano, como algo abstracto para el hombre: Diosa o madre, no mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Al principio, cuando la humanidad emergió entre las tinieblas de la prehistoria, Dios era mujer. ¡Y qué mujer! Los sumerios que habitaban en el territorio correspondiente al Irak actual, le rendían culto con himnos cargados de un erotismo, audaz, dándole gracias por sus mechones enredados, su “regazo de miel”, su vulva rica “como una nave del paraíso”, así como también por su generosidad natural que “fluye de su útero” de forma tan abundante que debía honrarse cada lechuga como si fuera el cabello púbico de la ”señora”. Pero el Ser Supremo era mucho más que el suministrador de placeres carnales. También se le veneraba y reverenciaba por sus pasiones bélicas. Para Enheduanna, su primera poeta-sacerdotisa era, “un dragón que destruye con fuego e inundaciones” y que “llena los ríos de sangre” (...) su gran autoridad residía en el papel que desempeñaba como gran “ministra de la Luna de la Diosa” (...) era la voz de la primera divinidad, de la Gran Madre.&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="#_ftn14" name="_ftnref14" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[14]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rasalind Miles explica el poder de la Diosa-Madre, asimismo señala los nombres con los que se le conocía y lo que representaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Yo soy naturaleza, madre universal, dueña de todos los elementos, hija primordial del tiempo, soberana de todas las cosas espirituales, reina de los muertos (...) Si bien se me rinde culto en muchos aspectos, se me conoce por infinitos nombres y se me propicia con toda clase de ritos diferentes, toda la tierra me venera.&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="#_ftn15" name="_ftnref15" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[15]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La condición sagrada del sexo femenino duró por lo menos 25 mil años. Aunque algunos especialistas van todavía más lejos y consideran que abarcó 40 mil, incluso hasta 50 mil años. De hecho, nunca hubo un tiempo en este periodo de la historia de la humanidad en el que la mujer fuera especial y mágica.&lt;a href="#_ftn16" name="_ftnref16" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[16]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lévi-Strauss aseguraba que el poder político siempre ha estado en manos de los hombres. Esto es real; aunque se han dado casos de mujeres en el poder, éstos han sido pocos, y de los que da cuenta la historia es bajo la perspectiva masculina. “Las mujeres –que por herencia o mérito propio- acceden a los puestos de poder y superan así su condición de opresión, dejan de visualizarse como mujeres, en tanto que ejercen su autoridad. En efecto gobiernan como hombres”.&lt;a href="#_ftn17" name="_ftnref17" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[17]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Graciela Hierro afirma que a esto se le llama el síndrome de “abeja reina”. Es decir, en el trayecto de la historia no ha habido un modo de ejercicio del poder precisamente femenino, no se ha cambiado la condición de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre es quien ha hecho la historia, lo cual no quiere decir que la mujer estuvo al margen “... si más varones van a la guerra esto luego se traduce políticamente en cambio, con las mujeres ocurren cosas muy curiosas: aparte de ser criadas para todo, o secretarias para todo u obreras de fábricas para todo, podremos ser también guerrilleras para todo. Entramos y salimos de las escenas sin que haya registro, sin pedir ni que se nos dé nada a cambio. Borramos y nos borran las huellas, las huellas de las huellas... volvemos al reducto de lo privado... reconstruir la historia de la mujer, como quiere la “herstory” (historia de ella) tiene problemas metodológicos graves, porque es hacer la historia de un muro de arena”.&lt;a href="#_ftn18" name="_ftnref18" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[18]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, estudios antropológicos indican que en todas las sociedades estudiadas hay una reglamentación matrimonial y que, en todos los casos, ésta favorece al hombre. El hombre puede ser infiel y no pasa nada, en cambio, las mujeres casadas que sostienen relaciones fuera de este contexto sufren castigos que pueden llegar a la muerte. “Nunca ha sido el comportamiento moral permitido idéntico para ambos sexos. Lo natural para el hombre es gozar de su sexualidad; lo natural para la mujer es procrear. La reproducción humana es de interés social, debe entonces ser vigilada y reglamentada por la comunidad entera. La sexualidad masculina, cuya única consecuencia visible es el placer, puede ser objeto de su elección personal”.&lt;a href="#_ftn19" name="_ftnref19" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[19]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que De Beauvoir, Rosario Castellanos manifiesta que “a lo largo de la historia(...), la mujer ha sido más que un fenómeno de la naturaleza, más que un componente de la sociedad, más que una criatura humana, un mito.&lt;a href="#_ftn20" name="_ftnref20" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[20]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Es decir algo que queda fuera de la realidad concreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La participación de las mujeres empezó a dejar constancia en el siglo XIX, cuando mujeres instruidas, reinas o abadesas, aparecían en crónicas, de ese entonces, pero siempre bajo la perspectiva masculina. Se creaban heroínas a imagen y semejanza del hombre. Las investigaciones de ese tiempo retratan a la mujer como producto del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los filósofos, literatos y pensadores de todos los tiempos siempre vieron a la mujer como un ser inferior. Libros sagrados como la Biblia o el Corán no se quedaban atrás. Maquiavelo aseguraba que “todas las mujeres tienen poco cerebro, no hay una que sepa decir dos palabras y las predique, porque en tierra de ciegos, el que tiene un ojo es un señor”. Moliere pensaba: “no está bien, y por muchas razones, que una mujer estudie y sepa tantas cosas”. Mientras que J.J. Roseau aseveraba: “la mujer está hecha para ceder al hombre y para soportar también sus injusticias... está hecha especialmente para placer del hombre; si el hombre a su vez debe complacerla, la necesidad es menos fundamental, su valor está en la posesión, y él gusta porque justamente es fuerte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Celia Amorós que las mujeres, en las constelaciones, siempre son las pléyades, las “tres Marías”; nadie se imaginaría en el evangelio, los “tres pedros”, luego por ejemplo. El varón va con el nombre propio, individualizando así el nombre del padre. Marcan un espacio semántico claramente diferenciado, en tanto, en la mujer ese espacio es amorfo, de la constelación difusa, de las once mil vírgenes. Para Amorós un ejemplo claro es el de San Anastasio vs. las once mil vírgenes; "esas representaciones siempre de enjambre son típicas de lo femenino de lo genérico..." Shopenhauer lo dice “la mujer es una esencia, no un individuo” y del mismo modo afirma Hegel: “En la mujer la autoconciencia no llega a evolucionar y a progresar para asumir la forma de la individualidad”.&lt;a href="#_ftn21" name="_ftnref21" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[21]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;...la mujer -de la cual el hombre sigue hablando- se refleja idéntica en la imagen que durante siglos permanece inmutable. Cambian símbolos, el lenguaje, el paisaje, la unión de grupos sociales, las formas de dominación, la cara del poder; pero para el hombre la mujer es la misma... siempre la define de acuerdo a sus necesidades, que varían con el transcurso de la historia. La religión el mito la sujeta inventando la culpa; la filosofía la considera inferior y llega a discutir si tiene o no alma; la ley no le reconoce figura jurídica y le impone un tutor; la literatura no sabe si vestirla de ángel o demonio para no otorgarle la máscara de “persona”; la ciencia... define su estado de inferioridad biológica.&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="#_ftn22" name="_ftnref22" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[22]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El feminismo es un movimiento que trata de dar su expresión teórica a un proceso de cambio social que tiene implicaciones en todos los niveles de la existencia humana. “Es un proceso de cambio que tiene dimensiones antropológicas”.&lt;a href="#_ftn23" name="_ftnref23" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[23]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Esta corriente que se le ha llamado filosófica también, tiene sus antecedentes, en Europa con la francesa Olimpia de Gauges quien vio en la Revolución francesa la oportunidad de formular los reclamos femeninos de la igualdad política con los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Gauges escribe en 1971 &lt;em&gt;La Declaración de los derechos de la Mujer y la Ciudadana&lt;/em&gt; en respuesta a la &lt;em&gt;Declaración de los derechos del Hombre &lt;/em&gt;que evidentemente, éstos excluían a la mujer. A la luchadora francesa, quien exhortaba a las de su sexo diciendo: “¡Despertad mujeres!... Reconoced vuestros derechos”, no se le concedió el subir al estrado, pero sí ir al patíbulo. En 1793 fue llevada a la guillotina por su gran osadía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1792 en Inglaterra, una mujer luchaba enérgicamente por la educación de sus congéneres: Mary Wollstonecraft, publicó el libro &lt;em&gt;Defensa de los derechos de la mujer&lt;/em&gt;, no fue guillotinada como Olimpia, pero si duramente criticada, un político de esa época le puso el apelativo de la “hiena con faldas”. En la misma época Abigail Smith Adams le recomienda a su marido, John Adams, segundo presidente de los Estados Unidos, que tome en cuenta los derechos de la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces la pelea ha sido constante en todos los terrenos, “la lucha simultánea de Olimpia y Mary, aunque en países distintos, fue más individual que colectiva, más criticada que aceptada y comprendida en su época y aún poco conocida en la actualidad, alude a la exclusión que ha marcado la historia de las mujeres. “La visión androcéntrica que privaba en la incipiente doctrina de los derechos humanos del siglo XVIII, no era más que la confirmación de ello. Pero esa lucha también anunciaba la represión real y simbólica de la que serían objeto en el transcurso de los años las mujeres que, como ellas, siguieron en esta brega aun inconclusa”.&lt;a href="#_ftn24" name="_ftnref24" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[24]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La duquesa inglesa Margaret de Newcastle, escribió “las mujeres viven como murciélagos o lechuzas, trabajan como bestias y mueren como gusanos”.&lt;a href="#_ftn25" name="_ftnref25" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[25]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Dentro de este mundo “hecho y escrito por los hombres”, surge uno que a diferencia de los demás las apoya: Poullain de la Barre, que como señala Celia Amorós: este hombre discípulo de Descartes “escribió en 1673 una obra extraordinaria, tan extraordinaria como desconocida, porque al pobre señor le dio por defender a las mujeres y ha corrido tan triste destino en la historia cual si de mujer se tratara. Encontramos en este autor cantidad de ideas que luego aparecen como rousseaunianas. Poullain de la Barre, curiosamente, saca las implicaciones de la lucha cartesiana contra, el prejuicio, la tradición y el argumento de la autoridad sin escatimarle a la mujer el protagonismo político pleno, en igualdad total, cuando mujeres ilustradas como Mary Wollstonecraft y la propia Madame de Stael no llegaron tan lejos”.&lt;a href="#_ftn26" name="_ftnref26" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[26]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; A él se debe esta frase: “Todo cuanto ha sido escrito por los hombres acerca de las mujeres debe considerarse sospechoso, pues ellos son juez y parte a la vez”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha en todas las épocas fue aislada: Guillermina de Bohemia en el siglo XIV organizaba una iglesia de mujeres y esperaba el milenio para ellas. “Jesús había venido para redimir a Adán pero no a Eva, y en la segunda aparición iba a venir a redimir a Eva”. Tanto ella como su milenio de la mujer terminaron en la horca. &lt;a href="#_ftn27" name="_ftnref27" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[27]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación de desventaja de la mujer por las que pelearon las primeras feministas responde a factores de carácter económico, ideológico y, sobre todo, cultural. Sin embargo, no es posible conocer las etapas de la evolución de la presencia de la mujer en el mundo, desde el momento en que no ha sido considerada como un sujeto histórico social, sino como hembra, son pocos los casos que se conocen y por lo general están aislados unos de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para corregir los antiguos y terribles errores de la historia, tanto las mujeres como los hombres deben de aceptar la violencia y brutalidad de los ataques sistemáticos y continuos de los hombres contra el sexo femenino, desde el maltratar a la esposa hasta la persecución de brujas, desde la mutilación genital hasta el asesinato”.&lt;a href="#_ftn28" name="_ftnref28" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[28]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con Marcela Lagarde para llegar a una antropología de la mujer es necesario enriquecer a las disciplinas y al conocimiento histórico, y consecuentemente analizar los procesos culturales que conciernen a todos los grupos y categorías sociales y no sólo a aquellas que se limitan al estudio de los indios, hacer un análisis profundo de las relaciones sociales, las normas, las ideologías, la biología y todo aquello que conforma y concierne a la mujer. Ver que los seres humanos, incluyendo varones y hembras no son sólo hechos biológicos, sino productos de procesos históricos y que la biología capturada desde la cultura debe ser tomada en cuenta por su enorme peso en las atribuciones sociales y culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diversos investigadores como Mc Lennan, en su teoría del patriarcado o Bachoffen con la del matriarcado, así como Morgan y Engels con la familia y el Estado buscan explicar en sus estudios históricos la opresión de la mujer a partir de su lugar en las relaciones de producción en la sociedad, de su circunstancia en la historia y no en la naturaleza como algunos lo plantearon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simone de Beauvoir en su ya clásico &lt;em&gt;Segundo sexo&lt;/em&gt; no sólo realiza un análisis feminista sino antropológico de la mujer, porque el núcleo de su estudio es la misma mujer vista desde un punto de vista histórico y cultural. En esta obra se plantea por primera vez, la condición de la mujer a partir de una síntesis del marxismo, psicoanálisis, antropología y feminismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/base-frase-big-3-747206.JPG"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/base-frase-big-3-747194.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; “Los proletarios han hecho la revolución en Rusia, los negros en Haití, los Indochinos se baten en Indochina: la acción de las mujeres no ha pasado nunca de una agitación simbólica, y no han ganado sino aquello que los hombres les han querido conceder; no han tomado nada, han recibido.”&lt;a href="#_ftn29" name="_ftnref29" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[29]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Algunas condiciones han cambiado y se han derribado utopías y otras han surgido, la condición femenina también empieza a cambiar, si han sido siglos de dominación, la lucha apenas comienza y cambiar las estructuras mentales no sólo del hombre sino de la misma mujer también puede llevar mucho años, posiblemente hasta siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del auge del feminismo en los años 70, las investigaciones empezaron a hablar de una antropología de la mujer. Se trataba de hacer visible su participación más allá de la familia y del ámbito doméstico, sino como un ente participante dentro de las ciencias sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se empieza a analizar a la mujer y la condición femenina, se llegó a la conclusión de que existe una gran diversidad de situaciones femeninas, aun dentro de una misma. “En la etapa actual el énfasis está puesto en demostrar que las relaciones de género son una dimensión fundamental, junto con la clase y la descripción étnica de las relaciones sociales. Constituyen, por lo tanto, un objeto de estudio válido e indispensable. Con este punto de partida “un enfoque de género” implica analizar todos los niveles (cultural, psicológico, económico, social, político), como se construyen y operan las diferencias entre los sexos, que sistemáticamente tienden a colocar a las mujeres en posiciones de desventaja y subordinación. “El objetivo consiste en enlazar las ideas culturales sobre el género con las relaciones sociales, el pensamiento y las acciones”.&lt;a href="#_ftn30" name="_ftnref30" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[30]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simone de Beauvoir asegura que la condición femenina es “la de ser de otro”. La mujer se descubre y vive en lo que le impone el hombre para que una su propia vida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;El “ser de otro” del que nos habla Beauvoir, se manifiesta concretamente en la mujer a través de la situación de inferiorización, control y uso. Son estos los atributos derivados de su condición de opresión, como ser humano, a quien no se le concede la posibilidad de realizar un proyecto de trascendencia... dado que la categoría de “ser de otro” puede y debe ser superada por parte de la mujer, se recurre a la mistificación de la condición femenina. La expresión concreta de esta mistificación se da a través de dos procedimientos: el de los privilegios femeninos y el trato masculino galante... la mujer, a fin de no perder ni los privilegios ni el trato galante, sostiene el statu quo de la condición femenina, se constituye en el valuarte de la ideología que mantiene su condición de opresión.&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="#_ftn31" name="_ftnref31" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[31]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia ahí está y es como se ha visto a la mujer durante siglos, esa misma historia ha empezado a cambiar, aunque falta un largo camino por recorrer. Nuevas teorías han nacido y otras están en ese proceso como el que está surgiendo en el campo de la antropología de las mujeres y las relaciones de género; gracias a las luchas feministas estos temas se han logrado incorporar a los problemas teóricos debatidos por las ciencias sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio fue el matriarcado en la sociedad primitiva. “Con los avances sociales, el hombre va invadiendo la esfera de lo familiar. El pater-familia aleja a la mujer de aquel ámbito político, basado en el estrecho círculo de las familias y su ensanchamiento, hasta formar las aldeas. La mujer ha dejado de ser lo que fue y su misión se reduce a lo que aún hoy día en nuestro avanzado siglo XXI pletórico de logros científicos se denomina labores propias de su sexo”.&lt;a href="#_ftn32" name="_ftnref32" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[32]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento feminista empieza, como otros movimientos de liberación, planteando algunas reivindicaciones elementales, como son: igualdad de oportunidades para los hombres y para las mujeres en lo que se refiere a la educación y al trabajo, se pide a igual trabajo igual salario. Pero hasta la fecha esto ha sido sólo un sueño, porque en ninguna parte del mundo este derecho ha sido concedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una de las reivindicaciones del feminismo ha sido salir del espacio privado al público, llevar lo personal a lo político. Cuando una tarea tiende a hacerse valorar se vuelve pública se masculiniza y se reconoce, en tanto, la reproducción no es valorada, es cosa de la mujer. “Las actividades que se desarrollan en el espacio privado, las actividades femeninas son las menos valoradas socialmente, fuere cual fuere su contenido, porque esta puede variar, son las que no se ven ni son objeto de apreciación pública”.&lt;a href="#_ftn33" name="_ftnref33" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[33]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Según Marta Lamas, en México el feminismo sigue siendo cuestión de mujeres, quienes deben de construir su individualidad a partir del reconocimiento de la diferencia sexual y del género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo en cuenta que la antropología toma de todas las disciplinas para conformarse como tal, al feminismo no lo deja afuera y dentro de este la condición de la mujer y la lucha de géneros van implícitos. Es necesario recordar que dentro de esta corriente también han existido divergencias, se habla de un feminismo de la igualdad y un feminismo de la diferencia. Amorós explica que el problema de la igualdad entre los “sexos es el problema de la desigualdad de las mujeres con relación a los hombres: la diferencia sexual se ha traducido en desigualdad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la diferencia sexual no va a desaparecer; ni podemos ignorarla, ni tampoco podemos ponerla siempre adelante, pues puede resultar un freno o una limitación. Todas las diferencias de los grupos subordinados generan ese dilema: ignorar la diferencia lleva a una falsa neutralidad, pero centrarse en ella acentúa el estigma de la diferencia”.&lt;a href="#_ftn34" name="_ftnref34" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[34]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sin embargo, igualdad o diferencia lo cierto es que el feminismo marcó un hito en la historia del mundo, fue un movimiento a favor de la igualdad de derechos y de oportunidades entre hombres y mujeres. Gracias a esta filosofía, la sociedad ha tomado conciencia de la discriminación que sufre la mujer y ha intentado eliminarla a través de la modificación y creación de nuevas leyes, códigos civiles y pena, accediendo a las áreas de decisión, además de promover una nueva educación y actitud ante la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lola G. Luna señala que para ella el feminismo es “una filosofía de vida, una toma de conciencia, una respuesta, un método de acción y de reflexión que vamos elaborando las mujeres a partir de nuestra situación social. Filosofía de la que se deriva una actitud crítica frente a los hechos y frente a la sociedad y que lleva implícito el cambio de ésta a partir de nuestro propio cambio”.&lt;a href="#_ftn35" name="_ftnref35" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[35]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NOTAS:&lt;/strong&gt;&lt;small&gt;&lt;br /&gt;              &lt;a href="#_ftnref1" name="_ftn1" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;González Montes, Soledad, “Hacia una antropología de las relaciones de género en América Latina, en &lt;em&gt;Mujeres y relaciones de género en Latinoamérica&lt;/em&gt;, pág. 17&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;              &lt;a href="#_ftnref2" name="_ftn2" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Cfr. Graciela Hierro, &lt;em&gt;Etica del feminismo&lt;/em&gt;, pág. 111.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;              &lt;a href="#_ftnref3" name="_ftn3" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Marcela Lagarde, &lt;em&gt;Cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas., putas, presas y locas&lt;/em&gt;, pp. 65-66.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;              &lt;a href="#_ftnref4" name="_ftn4" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Simone de Beauvoir, &lt;em&gt;El Segundo sexo. Los hechos y los mitos&lt;/em&gt;, pág. 94.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;              &lt;a href="#_ftnref5" name="_ftn5" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Alejandro, carrillo Castro, &lt;em&gt;El dragón y el unicornio&lt;/em&gt;, p. 6.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref6" name="_ftn6" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[6]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Claude Lévi Strauss, “Sexualidad femenina y origen de la sociedad”, en &lt;em&gt;Letras libres&lt;/em&gt;, pág. 16&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref7" name="_ftn7" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[7]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Evelyn Red, &lt;em&gt;La evolución de la mujer del clan matriarcal a la familia patriarcal&lt;/em&gt;, pág. 7.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref8" name="_ftn8" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[8]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Red, Ibídem.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref9" name="_ftn9" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[9]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Ibídem.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref10" name="_ftn10" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[10]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Ibídem, pág. 83.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref11" name="_ftn11" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[11]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Evelyn Red, &lt;em&gt;Sexo contra sexo o clase contra clase&lt;/em&gt;, pág. 108.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref12" name="_ftn12" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[12]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Red, Op. Cit. Pág. 108.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref13" name="_ftn13" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[13]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Espinosa Calderón, Alejandro, “Hacia un milenio sin hambre”, en Lunes en la Ciencia, &lt;em&gt;La Jornada&lt;/em&gt;, 23 de octubre del 2000.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref14" name="_ftn14" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[14]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Rosalind Miles, &lt;em&gt;La mujer en la historia del mundo&lt;/em&gt;, pp. 37-38.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref15" name="_ftn15" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[15]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Miles, Ibídem.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref16" name="_ftn16" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[16]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Ibídem, pág. 39.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref17" name="_ftn17" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[17]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Hierro, op. cit. Pág.31.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref18" name="_ftn18" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[18]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Celia Amorós, &lt;em&gt;Feminismo, igualdad y diferencia&lt;/em&gt;, pag. 34&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref19" name="_ftn19" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[19]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Hierro, Op. Cit. Pp. 45-46.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref20" name="_ftn20" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[20]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Rosario Castellanos, &lt;em&gt;Mujer que sabe latín&lt;/em&gt;, pág, 7.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref21" name="_ftn21" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[21]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt; Amorós,  Op- Cit.,  pág. 28.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref22" name="_ftn22" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[22]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Basaglia Franca, &lt;em&gt;Una voz, reflexiones sobre la mujer&lt;/em&gt;, pagina 21&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref23" name="_ftn23" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[23]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Celia Amorós, en &lt;em&gt;La idea de igualdad&lt;/em&gt;, www.fempress./index.html&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref24" name="_ftn24" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[24]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Ver Alexandra Ayala Marín, en &lt;em&gt;Derechos económicos y sociales de las mujeres&lt;/em&gt;, f, 2.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref25" name="_ftn25" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[25]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Rosalind, Miles, Op. Cit,., pág. 13&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref26" name="_ftn26" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[26]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Amorós,  &lt;em&gt;Feminismo...&lt;/em&gt; Ibídem, pág. 42.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref27" name="_ftn27" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[27]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Amorós, Ibídem. Pág. 45.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref28" name="_ftn28" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[28]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;Miles, Op. Cit. Pág. 13.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref29" name="_ftn29" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[29]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;De Beauvoir, Op cit, pág. 15.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref30" name="_ftn30" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[30]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt; González Montes, op. Cit. Pp, 17-18.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref31" name="_ftn31" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[31]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Graciela Hierra, &lt;em&gt;Etica y feminismo&lt;/em&gt;, pág. 14.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref32" name="_ftn32" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[32]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt; Aurora Aranaíz Amigo, "Feminismo y política” en &lt;em&gt;La Mujer en la vida nacional&lt;/em&gt;, pág. 321.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref33" name="_ftn33" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[33]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Amorós, Ibídem, pp. 24-25.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref34" name="_ftn34" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[34]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Amorós, Ibídem  Pág. 14.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="#_ftnref35" name="_ftn35" title&gt;&lt;br /&gt;              &lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;              &lt;font size="1"&gt;&lt;strong&gt;[35]&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;font size="1"&gt;  Lola, G. Luna, "De la emancipación a la insubordinación: de la igualdad a la diferencia" en www.mujeresred/feminismo.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; &lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/small&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/nacer-mujer-implica-un-futuro-prefijado.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-393270035724753445</guid><pubDate>Mon, 04 Aug 2008 00:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T00:18:38.524-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Meditaciones de Elvira Hernández Carballido</category><title>Asaltan las oficinas de CIMAC</title><description>&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/elvirahernandezcarballidop-770091.JPG"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/elvirahernandezcarballidop-770088.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;a href="http:///"&gt;Elvira Hernández Carballido&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Doctora en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Comunicación. Profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, fue jurado en el reciente Premio Nacional de Periodismo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En la calle de Balderas, en la ciudad de México, hay una casa que representa un espacio muy significativo para quienes hacemos periodismo feminista. En ella hay un centro de documentación único en México y quizá en América Latina. En ella hay un grupo de periodistas que todos los días da a luz denuncias sobre la situación de las mujeres. Reporteras que a través de la nota informativa, la entrevista o el reportaje dan voz a miles de mujeres que sufren algún tipo de violencia, discriminación o indiferencia por el simple hecho de ser mujeres. Cronistas de la vida cotidiana femenina. Feministas de la tecla, constructoras de una realidad que cree en la equidad de género.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa casa de la calle de Balderas todos los días se hace periodismo feminista. Ahí está Lucía Lagunes, de carácter firme y compromiso absoluto con la causa de las mujeres. Ahí está Érika Cervantes, llena de generosidad para distribuir por la red textos firmados por mujeres que denuncian y describen la situación de las otras, de nosotras, de ellas mismas. Ahí están muchos pares de manos femeninas brincando hora con hora de una tecla a otra para unir letras, para construir palabras, para formar discursos, para hacernos visibles en el periodismo nacional. Ahí continúa la guía e inspiración de Sara Lovera, fundadora, periodista comprometida, valiente y tenaz. Mi madre periodística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no quiero imaginar que esa misma casa, donde he leído tantos textos, donde he tenido charlas inolvidables, donde el aroma del periodismo feminista se confunde con el del café y donde están las mujeres que admiro, ha sido saqueada. Que ese espacio arquitectónico quedó casi vacío sin las computadoras y sin tantas cosas que gente infame robó. No quiero pensar cuántos archivos valiosos con datos, denuncias, nombres y testimonios se han perdido en una nada que duele e indigna.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;En esa casa de Balderas, durante más de una década, se asila Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), agencia de noticias de mujeres creada en 1992 para sensibilizar al mundo periodístico sobre la importancia de informar sobre la condición femenina. CIMAC representa un puente entre los y las trabajadoras de la comunicación y la información de la actividad de las mujeres, en todos los ámbitos. Siempre tendrá como meta fundamental cambiar las actitudes de las y los periodistas sobre el papel de las mujeres en el mundo. Por eso ha sido definitiva en la creación de redes de mujeres periodistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría pensar que ese saqueo a CIMAC no es una manera de amenazar, de advertir, de intimidar a un grupo de mujeres periodistas que alzan la voz y toman nota de las injusticias contra las mujeres en este país. Que su libertad de expresión no ha sido amenazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, presiento, lo que claramente advirtió Sara Lovera, fundadora de CIMAC: “las condiciones en que dejaron los ladrones las oficinas recuerdan el asalto a CENCOS hace 33 años, precisamente una organización civil decidida a dar voz a quienes son excluidos, sistemáticamente, de los medios masivos y comerciales de comunicación. Por ello, como ha señalado el abogado de Cimacnoticias, Manuel Fuentes, se tiene la sospecha de que enviaron a Cimacnoticias un mensaje de intimidación, y probablemente un señalamiento de que somos vulnerables.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, me uno a las exclamaciones de protesta que ya han manifestado tanto Sara Lovera como un gran número de mujeres periodistas de México y otros países que desde sus trincheras periodísticas han exigido esclarecer el caso y detener a los culpables. Desde este umbral demuestro mi solidaridad con CIMAC, gracias a esta agencia de noticias, centro de documentación, organización periodística generosa, muchas de nosotras tenemos temas para dar a conocer en nuestros espacios; gracias a CIMAC recibimos datos para compartir en medios de comunicación como este desde donde cada martes comparto reflexiones con ustedes, Radio Universidad en el estado de Hidalgo. Por eso me siento identificada y repito con orgullo las palabras de Sara Lovera: “Cuando este grupo de periodistas pensamos en impulsar un proyecto de esta naturaleza, lo hicimos siempre desde el profesionalismo. Eso incluye tener una mirada amplia, sin regatear, como hacen otros medios, nada a la realidad y la realidad de las mujeres en México, es devastadora. No podemos ocultarlo, pero eso no nos hace enemigas de nadie.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Comentario editorial "Meditación en el Umbral", para Radio Universidad Hidalgo, y se goza del permiso expreso de la autora para ser reproducido en MujeresNet.Info&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/asaltan-las-oficinas-de-cimac.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-8334287957209439670</guid><pubDate>Sun, 03 Aug 2008 23:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T00:16:05.933-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Crónica Feminista de Guadalupe López</category><title>Preguntas y respuestas sobre el cuerpo femenino</title><description>&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/guadalupe-lopez-784554.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/guadalupe-lopez-784552.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;a href="http:///"&gt;Guadalupe López García&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Periodista con Especialización en Estudios de la Mujer por el PIEM de El Colegio de México, se ha desempeñado como guionista y productora de radio; colaboradora, editora y coordinadora editorial en diversos medios como el IMER y la SEP, La Jornada, El Día, Uno más uno, Fem y Notimex. Fue jefa del Área de Construcción de Cultura Ciudadana del Centro Integral de Apoyo a la Mujer “Esperanza Brito de Martí” en Venustiano Carranza (ahora Unidad Delegacional Inmujeres-DF y coordinadora de la Unidad Delegacional de Iztacalco del Instituto de las Mujeres del D.F. (Inmujeres-DF), hasta este año. Ha recibido reconocimientos a su labor periodística y en defensa de los derechos de las mujeres por parte de la AMMPE, Conmujer, Cimac y la delegacion Iztacalco del DF. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En esta época en que los cuerpos femeninos y masculinos se muestran en público medio o totalmente desnudos sin que se escandalicen las “buenas conciencias”; cuando en los libros de textos presentan en imágenes los genitales de ambos sexos, o cuando la ropa para mujeres es minúscula y entallada, parece contradictoria la vergüenza, incluso el miedo, que sienten por sus cuerpos muchas niñas, jóvenes y adultas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me refiero a la gordura o a las famosas llantas, o a la anorexia, bulimia o la compulsión por comer, que suficiente tenemos con la condena social y el daño a la salud; sino al cuerpo en general y a las partes que juegan un papel fundamental en la sexualidad y reproducción humana. &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hay cambios en el exterior, pero por dentro aún queman y duelen las enseñanzas, los códigos implícitos y explícitos que la religión, la cultura y hasta la ciencia impusieron para mirar con temor, con desconfianza, con asco y hasta con sospecha este cuerpo nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más que una reflexión a fondo sobre los significados del cuerpo femenino, presento mis vivencias en relación con los cuerpos de otras mujeres a las que he mirado o les he hecho muchas preguntas, ya sea en los talleres que he dado o en las pláticas entre conocidas y no tan conocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Te da vergüenza tu cuerpo?” es la pregunta que hago con frecuencia. La mayoría de las respuestas es similar: “No, yo no siento pena”. Bueno, tampoco me van a decir: “pues fíjate que yo aprendí que…” Otras con la mirada me dicen todo: “qué te importa”. Pero en cualquier comentario está lo que nos enseñaron o lo que aprendimos: a mentir, a no sentir o a ocultar aquello que nos haga daño o cause dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en cada escena, como una obra teatral, está lo que nos han enseñado o hemos aprendido a representar: un cuerpo que disfrazamos, ocultamos o negamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escena 1: en los vestidores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En los balnearios, aparte de que muchas mujeres se meten al agua con short, pantaletas, sostén y playera –todo junto–, existen diversas estrategias para evitar que las vean desnudas en los vestidores, incluso las de cuerpo escultural, altas y esbeltas que se pasean por todos los espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy común “hacer casita” entre varias para que una se cambie de ropa, pero me impresionó cuando vi a tres niñas de entre 7 y 12 años que tapaban a una cuarta y que se volteaban para no verla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También para bañarse en las regaderas comunes, las mujeres lo hacen con el traje puesto, o cuando no hay puertas se cambian en los sanitarios, asunto que me saca de mis casillas, pues cuando voy a orinar tengo que esperar hasta diez minutos o más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez, una joven de unos 25 años se puso y abrochó el sostén sobre el traje mojado y con mucho trabajo se quitó la parte de arriba. Pensé ¿cómo le hará para lo de abajo? pues era un traje de una sola pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra ocasión llegué al vestidor, me bañé y vestí. Al salir estaba un joven con un bebé que lloraba a pulmón abierto, pasaron 10, 20, y después de más de 30 minutos, la mamá salió acompañada de otras tres mujeres; el chavo estaba hasta la madre, se enojaron y bueno, el bebé tenía hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté a mi esposo si en los vestidores de hombres era lo mismo, "hacerse casita" y todo lo demás, la respuesta era obvia: no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escena 2: el sostén&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pensé que ya no sucedía, pero me equivoqué: muchas mujeres duermen con el sostén abrochado. Los argumentos que he encontrado son de lo más variado: “ya me acostumbré”, “me siento rara”, “me siento incómoda”, “me molesta el colchón”, “así las mantengo en su lugar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para dormir, una joven de 15 años, aparte del sostén se pone camiseta. Tiene los senos grandes. Dice que sus compañeras le hacen burla pero que no le importa. Ella usa playeras holgadas y siempre anda con suéter, incluso cuando hace calor. “Es para no darle gusto a la gente de que me vean ‘prieta’.” Cuando le pregunté si se ha visto desnuda en el espejo dijo que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un programa radiofónico, una radioescucha comentaba que es muy bonita, con buen cuerpo y eso le ha abierto las puertas en varios lados; pero no logró superar la vergüenza de tener los senos grandes y por eso siempre usaba suéter, aun cuando hiciera calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escena 3: el espejo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando pregunto a las mujeres con qué frecuencia se miran desnudas al espejo, la frecuencia es “nunca”. Mucho menos se ven sus genitales. Me alegra que muchas mujeres identifiquen al clítoris como la parte que tiene como función el placer, y que cada vez más hablen y sientan un orgasmo, pero a ellas mismas les pregunto si conocen su clítoris, si se lo tocan y lo revisan, o si se rascan cuando les da comezón. La respuesta es simple: “no”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les comento que pueden verse acostadas o paradas y poner un espejo entre sus piernas, abrirse con las manos limpias para conocer la entrada de su vagina o sus labios mayores y menores. Pero este comentario, más que con gusto, es recibido con asco, bueno, lo digo por las caras que hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escena 4: los senos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En unas jornadas de mastografías gratuitas en las que participé en su organización, la pregunta que más hacía era si se hacían su exploración mamaria, muy pocas respondían que cada mes, algunas de vez en cuando y la gran mayoría que nunca lo habían hecho. Unas sí sabían cómo pero no lo hacían, y otras lo desconocían. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Al preguntarles a las radiólogas cuál era el momento en que más se tardaban para practicar el estudio, me dijeron que cuando las mujeres se desvestían. El estudio tarda menos de diez minutos, pero había ocasiones en que el tiempo se duplicaba por ese hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de esas jornadas, una joven más o menos de 19 años –no recuerdo bien la edad— insistía en que le hiciéramos la mastografía. Se le explicó que sólo a mujeres mayores de 40 años y le recetaba todos los argumentos. Ella decía que era urgente porque le salía pus de los pezones. Al preguntarle desde cuándo, ella me dijo que hacía más de un año. La cuestioné que por qué no había ido al Centro de Salud. Se soltó a llorar y me dijo que tenía miedo de que le dijeran que estaba mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra joven de unos 20 años tenía el mismo problema y le pregunté si ya se lo había dicho a su mamá, me dijo que no, que le daba pena y sólo se ponía papel de baño para no mancharse la ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varias mujeres de más edad, pero que no llegaban a los 40 años, edad mínima para realizarse el estudio, se molestaban porque se les negaba el servicio. La mayoría aludía a que tenía bolitas o que les dolían los senos y las molestias las tenían desde hace meses, pero casi ninguna se había atendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escena 5: la vagina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En dichas jornadas, organizadas por el gobierno del Distrito Federal desde el 2005, también se ofrecía la prueba para detectar el cáncer cérvico uterino, conocida como Papanicolaou. Hablé con cientos de mujeres de 40 años y más que nunca se habían hecho la prueba. El argumento era que no la conocían. Pero ¡cómo! Si cada vez más se habla de esa prueba, y en los centros de salud y otros servicios médicos la ofrecen. Pues sí, pero así era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una funcionaria de la Delegación Iztacalco me comentó que cuando hacían visitas domiciliarias para invitar a las mujeres a su unidad móvil, un hombre muy molesto dijo: “mi mujer no tiene que hacerse esa prueba pues no anda de loca”. Había jovencitas de unos 19 años, no más, con bebés o niños pequeños, que no conocían la prueba y no sabían a partir de cuándo se la tenían que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas adultas mayores decían que ya no tenían relaciones sexuales, otras que no tenían útero y, de nuevo, la gran mayoría, que les daba pena. Pero también muchas decían que esa prueba era muy dolorosa y por eso casi no se la hacían, que había enfermeras que las lastimaban y que las trataban mal. Sobre el dolor estoy segura que así es, pues las mujeres se ponen muy tensas y por eso cuesta trabajo introducir el espejo y raspar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es un dolor que puede evitarse si nosotras las mujeres empezamos a conocer y a convivir con nuestro cuerpo de otra forma. No sólo nos ahorraríamos el dolor físico, sino el emocional, pues también puede causar dolor la figura que refleja un espejo de cuerpo entero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo nuestro de cada día ya no debe ser un terreno de dolor, sino de placer, de un inmenso placer que nos da el conocernos, tocarnos y acariciarnos. En mis pláticas con mujeres conocidas y no tan conocidas les hago otra pregunta más:¿quién nos dijo que para sentir placer se necesita de otro u otra? &lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/08/preguntas-y-respuestas-sobre-el-cuerpo.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-106010222642814543</guid><pubDate>Fri, 04 Jul 2008 23:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-06T12:47:27.338-07:00</atom:updated><title>EDICION DE JULIO 2008</title><description>&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/Carboneras-f271d-700542.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/Carboneras-f271d-700538.jpg" width="150" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.ovariofuerte/"&gt;&lt;strong&gt;Elsa Lever M.&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Periodista con Maestría en Comunicación por la FCPyS de la UNAM, diplomada en Género por el PUEG de la UNAM, y en Feminismo por el CEIICH de la UNAM.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años cuatro meses han transcurrido desde aquel 19 de febrero de 2006 en que la tragedia de la mina Pasta de Conchos terminó con la vida de 65 mineros. Hasta la fecha, las viudas, organizadas desde entonces para exigir el rescate de los cuerpos, no han logrado justicia. Tampoco han visto resuelta sus demandas de que se le retire la concesión a la Minera México, y que se encarcele o se sancione por la no seguridad de trabajo en la mina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario, la última noticia es que para la Secretaría de Economía (SE) "es caso cerrado" la petición de cancelar la concesión de la mina de carbón Pasta de Conchos a Grupo México, que realizó Elvira Martínez Espinoza, viuda de uno de los 65 trabajadores muertos en el yacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minera México es una trasnacional que tiene el control del cobre y fierro en México así como otras minas en metalúrgica. México tiene 1,700 millones de dólares anuales como ganancia en ese sector, y ha sido apoyado este tipo de explotación por los dos últimos presidentes del país. Sin embargo, esta tragedia también marcó un parteaguas pues mostró al mundo el olvido en que están las mujeres, niños y hombres que viven de la industria minera en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La periodista Sara Lovera, fundadora del organismo &lt;a href="http://www.cimac.org.mx/"&gt;Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC)&lt;/a&gt;; corresponsal de &lt;a href="http://www.redsemlac.net/"&gt;Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y del Caribe(SEMlac) &lt;/a&gt;en México; candidata al Premio Nobel de la Paz en 2005, y quien ha colaborado en diversos medios como &lt;em&gt;El Nacional&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El Día&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Uno más Uno&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La Jornada&lt;/em&gt;, y en &lt;strong&gt;MujeresNet.Info&lt;/strong&gt; como &lt;a href="http://mujeresnet-antigona.blogspot.com/"&gt;columnista&lt;/a&gt;, realizó un documental titulado&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;a href="http://mujeresnet-antigona.blogspot.com/2008/01/notas-y-textos-sobre-caso-de-mineros.html"&gt;&lt;em&gt;Viudas del Carbón. Mujeres sin Nombre&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; basado en una investigación de su autoría con el que busca "hacer visible la situación que viven las mujeres de los mineros de esa zona de México y también contar una injusticia que yo llamo 'bicentenaria', pues no sólo ha sido con los trabajadores, si no también con las mujeres y sus familias... hacer visible la vida de la comunidad y de las viudas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una duración de 60 minutos y dirigido por Rosario Novoa, el documental estuvo basado en más de 25 entrevistas a varias generaciones de viudas, sobre diversas minas carboníferas. La música fue hecha por Daniel Vallejo, Vladimir Garnica y Odisea Valenzuela. La fotografía corrió a cargo de Alejandro Márquez y la producción es de Angélica Ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 4 de marzo se presentó a las mujeres de la zona carbonífera que participaron en él, a quienes lo elaboraron y colaboraron en la investigación. Luego se presentó en la Universidad Pedagógica con sede en Monclova, Coahuila. El 5 de marzo se transmitió en la Universidad Autónoma de Coahuila. Después fue expuesto en España e Italia, y en México en el Distrito Federal, Chiapas, Nuevo León, Morelos y Veracruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Quieres verlo?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MujeresNet.Info&lt;/strong&gt; regalará copias en DVD del documental, proporcionadas por la periodista Sara Lovera. Sólo tienes que contestar las siguientes preguntas y enviar las respuestas vía correo electrónico a &lt;em&gt;contacto[arroba]mujeresnet.info&lt;/em&gt;, y las personas que manden las &lt;strong&gt;mejores y mayor número de respuestas&lt;/strong&gt; obtendrán el video. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;P R E G U N T A S&lt;/strong&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contesta de acuerdo a la situación que al respecto se viva en tu país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt;.-¿Qué trastornos a la salud afectan a los mineros del carbón?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;.-¿Existe un sindicato u organización que proteja a los mineros y sus familias en casos de accidente o muerte?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;.-¿Cuáles son las garantías legales para las esposas de los mineros al enviudar por tragedias como ésta?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;.-Sugiere libros o documentales que aborden la problemática de los mineros y/o sus viudas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5&lt;/strong&gt;.-¿Conoces mujeres mineras? Describe los casos con datos e información.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6&lt;/strong&gt;.-¿Conoces viudas de mineros fallecidos por accidentes en las minas? Describe los casos con datos e información.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7&lt;/strong&gt;.-¿Tienes fotos o videos de las condiciones en que laboran los mineros? Envíalas con fecha, lugar y descripción del momento.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8&lt;/strong&gt;.-¿Cuál es, a tu parecer, el mejor proyecto en el que Sara Lovera ha participado? ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9&lt;/strong&gt;.-¿Qué le pondrías o quitarías a &lt;strong&gt;MujeresNet.Info&lt;/strong&gt; para mejorarla? ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10&lt;/strong&gt;.-¿Cuándo celebra &lt;strong&gt;MujeresNet.Info&lt;/strong&gt; su aniversario? &lt;img height="16" src="http://mujeresnet.info/img_page/mnet1.GIF" width="15" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://www.mujeresnet.info/2008/07/edicion-de-julio-2008.html</link><author>noreply@blogger.com (MujeresNet.Info)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-4075067428301433020.post-4041902236061511955</guid><pubDate>Fri, 04 Jul 2008 01:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-04T17:35:45.501-07:00</atom:updated><title>La denominada violencia de género y sus implicaciones jurídico-penales</title><description>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://rotmienciso.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Rotmi Enciso&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/violencia-mujer-rotmi-747728.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="100" alt="" src="http://www.mujeresnet.info/uploaded_images/violencia-mujer-rotmi-747726.jpg" width="120" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Por &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/"&gt;&lt;strong&gt;Elvira Hernández Carballido&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Doctora en Ciencias Polí&amp;shy;ticas y Sociales con orientación en Comunicación. Profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, fue jurado en el reciente Premio Nacional de Periodismo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;small&gt;&lt;font color=#666666&gt;Silvia Elena fue reportada desaparecida por sus familiares al día siguiente. Al salir de su casa llevaba un pantalón azul de mezclilla, blusa morada y tenis blancos. Dos meses después del 1º de septiembre, al final de una brecha que se inicia en el kilómetro 25 de la carretera Panamericana, a escasos minutos de distancia de la escuela donde estudiaba Silvia Elena, fue encontrado el cuerpo de una mujer en avanzado estado de descomposición.&lt;br /&gt;Había sido violada, el seno derecho le fue cercenado y su victimario le arrancó a mordidas el seno izquierdo.&lt;br /&gt;El cadáver fue hallado tras unos arbustos, boca abajo, con las piernas separadas, el brazo derecho extendido y el izquierdo recogido bajo el pecho. El cuerpo fue identificado como el de Silvia Elena Rivera.&lt;/em&gt;&lt;a href="#_ftn1" name="_ftnref1" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[1]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/small&gt; &lt;/font&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso sólo la muerte puede sensibilizarnos de la violencia que sufren las mujeres? La violencia está presente en cualquier lugar, en cualquier momento y casi siempre es contra las mujeres. &lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diariamente más de 10 millones de mujeres mexicanas padecen algún tipo de violencia. Dos de cada diez mujeres la han padecido de parte de su pareja ¿Por qué? ¿Qué es la violencia? Un producto esencialmente humano… Modalidad cultural conformada por conductas destinadas a obtener el control y la dominación sobre otras personas… Forma de ejercicio de poder que afecta negativamente la libertad y la dignidad de otro… La violencia puede ser definida de muchas maneras. Incluso, puede reproducirse conforme las nuevas generaciones aprenden de las anteriores, así como las víctimas de sus agresores y porque se permite que perduren las condiciones sociales que la favorecen. “No hay un factor que por sí solo explique este problema polifacético, de hondas raíces biológicas, psicológicas, sociales, culturales, económicas y políticas”.&lt;a href="#_ftn2" name="_ftnref2" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, la violencia emerge de la sociedad, no de las hormonas; se transmite en las relaciones económicas, sociales y políticas, mediante las instituciones, las normas, las concepciones éticas. Es el resultado de la dominación, el medio extremo para someter al otro. Perversión de la naturaleza humana y una negación de todo lo que significa vida y crecimiento. ¿Sobre quién se ejerce? Casi siempre, sobre los que se consideran débiles, inermes, objetos, indefensos e insignificantes, rara vez personas. Por desgracia, en la sociedad patriarcal muchos de esos seres humanos considerados débiles y poca cosa son las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, el fenómeno de la violencia es un acto de poder, un ejercicio desigual de fuerzas que se ejerce, principalmente, en contra de las mujeres, en muchos casos, por sólo “ser mujer”. Poco a poco se han reconocido diversos tipos de violencia ejercida contra las mujeres, como son: la violencia física, la violencia emocional, la violencia sexual y la violencia económica.&lt;a href="#_ftn3" name="_ftnref3" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; Ha sido difícil que la sociedad lo atisbe de esta manera, sin embargo considero dos espacios importantes de constante denuncia de esta situación: el periodismo y el feminismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMPROMISO DEL PERIODISMO FEMINISTA: HACER VISIBLE LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los esfuerzos por hacer visible la violencia hacia las mujeres ha sido el periodismo feminista, que denuncia y advierte este tipo de violencia. Postura muy distinta a la de la prensa diaria que a través de la nota roja muestra y se embeleza haciendo de la violencia un espectáculo que se debe observar con incredulidad pero sin hacer conciencia ni sensibilizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como que desde el siglo XIX una de las primeras publicaciones fundadas por mujeres, &lt;em&gt;Las violetas del Anáhuac&lt;/em&gt; denunció este tipo de situaciones. Desde notas informativas que revelaban agresiones o crímenes hasta artículos de opinión que mostraban su preocupación por las mujeres agredidas en su casa, en la calle o por las mismas instituciones. Desde su mirada conservadora preguntaban: &lt;em&gt;¿Dónde brilla la conciencia más pura, en el sexo fuerte que ataca, o en el débil que se defiende? ¿Es realmente una virtud corresponder a las vejaciones, al maltrato y a las humillaciones de todo género, con el amor más abnegado, con el sacrificio de la salud, de la dignidad, de la reputación y tal vez con el de la vida? Esas pobres mártires que hacen una religión del amor a su verdugo y que no comprenden el deber sin el sacrificio ¿obrarán realmente inspiradas en los sólidos principios de una educación moral bastante elevada, o quizá obedecen a una ley ineludible y fatal y en tal virtud obran inconscientemente?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al iniciar el siglo XX la situación no dejaba de denunciarse, la violencia nunca pasó desapercibida por las periodistas de la época. Después de la revolución el periodismo mexicano se industrializa y las mujeres ya no pueden fundar sus propias publicaciones, deben integrarse a las filas de los grandes periódicos. La violencia hacia las mujeres siguió siendo denunciada. Por ejemplo, una de las primeras mujeres reporteras en México, narró la siguiente situación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;María Guadalupe de la Garza, maestra rural en San Jerónimo, Ayo el Chico, Jalisco, modestamente vestida, la cabeza cubierta con un chal negro, aun impotente para contener las lágrimas nos dijo:&lt;br /&gt;Mi hermana María Elena y yo fuimos víctimas de doscientos bandoleros que atacaron nuestra casa, la que defendimos hasta el último momento; pero al fin, durante la noche, nos sacaron y golpeándonos siempre, diciéndonos que éramos ateas, con tratos con el diablo, nos llevaron al monte. Mi hermana estaba a punto de ser madre. En medio de la oscuridad y bajo la lluvia, en una noche que no olvidaré nunca, fuimos atropelladas por varios individuos. Después de habernos golpeado y humillado tanto, el jefe de la banda ordenó a cuatro individuos que nos fusilaran. La oscuridad me protegió y pude correr entre la hierba, herida, hasta unos surcos y taparme con tierra. Mi hermana Elena, a punto de dar a luz, pereció asesinada y cuando encontramos el cadáver, la habían abierto desde el pecho hasta el vientre en forma de cruz y la habían mutilado horriblemente. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mujeres periodistas identificadas con el feminismo también abrieron espacios para hacer referencia a la violencia. En revista FEM se denunciaron siempre hechos de violencia contra las mujeres. Una de las periodistas mexicanas más comprometidas en hacer visible la condición femenina, creó una agencia de noticias que abordara la problemática de las mujeres. Desde 1992 CIMAC (Comunicación e Información de la Mujer). Esta organización día con día denuncia la situación de las mujeres ante la violencia que sufren. Así ha dado a conocer el siguiente testimonio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mi hija secuestrada, torturada, mordida, golpeada, pateada, quemada, manos-esposadas, violada, estrangulada.&lt;br /&gt;Sin piel, sin corazón, sin alma,&lt;br /&gt;Por corazón-roca, por alma-hueca, por mano diabólica.&lt;br /&gt;Mi hija botada, como cosa desechable, no reusable, tratada como desecho, como indeseable basura.&lt;br /&gt;Mi hija desdeñada, difamada, desgraciada, calumniada en su virtud vilmente falsamente cobardemente por aquellos en el poder sin corazón para sentir sin oídos para oír sin ojos para ver sin alma para buscar &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FEMINISMO Y VIOLENCIA DE GÉNERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El feminismo es un movimiento social, una actitud ante la vida y en nuestro país tiene ya una larga historia. Sin embargo, fue en los años setentas donde mostró su momento más enérgico. Las feministas invadieron espacios diversos y se mostraron en el arte, en la academia, en marcha, en consignas y en organizaciones. Se crearon diferentes grupos, entre ellos los relacionados con el tema de la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casos ejemplares está el de la Asociación Mexicana contra la violencia hacia las mujeres (COVAC). Cuando tuvieron que cerrar su ciclo hicieron una declaración interesante: “la violencia de género ha dejado de considerarse como un asunto privado para aceptarse en forma generalizada. Se ha erradicado la idea de que ésta es generada por la provocación de la víctima y se acepta que responde más bien a la desigualdad entre hombres y mujeres, construida por la sociedad. La violencia de género –afirmaron- no tienen que resolverla sólo las mujeres o las feministas, es un asunto también de los hombres, el discurso para enfrentar la violencia de género requiere de una renovación constante.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la nación “violencia de género” fue acuñada en el ámbito de las ciencias sociales, específicamente en los estudios feministas y de género para estudiar o investigar un fenómeno social que afecta, principalmente, a las mujeres, ésta no es una categoría que se ocupe de estudiar el fenómeno de la violencia como un caso específico para este sector de la población.&lt;a href="#_ftn4" name="_ftnref4" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Género no es equivalente ni sinónimo de mujer o mujeres, es una categoría que alude a las relaciones sociales entre hombres y mujeres y las mujeres mismas, relaciones donde el poder está presente. Por ello, violencia de género se refiere a la violencia que se presenta en las relaciones entre hombres-hombres, hombres-mujeres y mujeres-mujeres. Sin embargo, en las sociedades patriarcales donde las mujeres se posee una prepotencia de lo masculino y una subalternidad de lo femenino , y estos son los elementos determinantes de un orden simbólico que define las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, y que originan la denominada violencia de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como el periodismo y el feminismo han sido espacios claves para denunciar este tipo de violencia, pero además está la iniciativa de otros grupos y personalidades. El esfuerzo por hacerla evidente ha tomado fuerza al finalizar el siglo XX. Por ejemplo se dio a conocer en 19993 la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la mujer donde se reconoce que ésta “constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer que han conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1994 se creó la Convención Interamericana para Prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, mejor conocida como “La convención de Belém Do Pará”, realizada por la Organización de Estados Americanos en 1994. Fue firmada por nuestro país y ratificada en 1998. En su artículo primero dice: “Debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acto, acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, en la academia feminista hacer referencia a la violencia de género representa reconocer un mecanismo político cuyo fin es mantener a las mujeres en desventaja y desigualdad en el mundo y en las relaciones con los hombres, permite excluir a las mujeres del acceso a bienes, recursos y oportunidades; contribuye a desvalorizar y denigrar a las mujeres y reproduce el dominio patriarcal. Se trata de un atentado a los derechos humanos de las mujeres y es uno de los más graves problemas sociales de este siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El feminismo estudia y denuncia esta violencia, la hace visible y abre espacios para discutirla, pero principalmente para erradicarla. Por ejemplo, COVAC dio a conocer propuesta esperanzadora,&lt;a href="#_ftn5" name="_ftnref5" title&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;strong&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; entre la que destacan los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La construcción de la ciudadanía, representa la más eficiente estrategia para romper el círculo de la violencia puesto que este problema es un asunto de incumbencia pública y de amplias repercusiones sociales,.&lt;br /&gt;- El combate a la violencia de género tiene más que ver con un enfoque de políticas públicas integrales que con enunciarla como un problema en sí mismo. El carácter multifactorial de este problema y el recurrente planteamiento de la dependencia económica de las mujeres con respecto a su agresor, obligaría a establecer propuestas y programas de gobierno legados al sector laboral.&lt;br /&gt;- La violencia de género tiene como trasfondo el aprendizaje de un modelo pedagógico ampliamente 