| *** |
Según Eva
Por Midian Alonso Reyes
Estudiante de Ciencias de la Comunicación
(Paola Daniela Cescon. Argentina. "La Jornada", domingo 5 de junio 2011)
Quién no ha escuchado hablar alguna vez de sor Juana Inés de la cruz, o de la primera mujer presidenta chilena Michelle Bachelet (2005-2006). Ejemplo de mujeres emprendedoras que han ido en contra de las reglas dictadas por el hombre. Los años 60s dejaron huella mundial, adiós a los brasieres, y la mujer empezó a transcender, y convertirse en el peor "enemigo" del hombre.
Allá por finales del siglo XX, se cometió uno de los asesinatos en perjuicio de la libertad de expresión en mujeres periodistas. La muerte de Digna Ochoa ocurrió entre la una y tres de la tarde del 19 de octubre de 2001. Abogada de Roberto Montiel y Teodoro Cabrera, acusados de narcotraficantes por el ejército mexicano. Digna Ochoa fue encontrada en su oficina en la colonia Roma baleada. El dictamen fue suicidio.
Lydia Cacho, periodista, columnista en El Universal, en el año 2008 publicó su libro titulado Los demonios del Edén, donde queda al descubierto el gobernador poblano Mario Marín Torres, El góber precioso, donde se descubre su gusto por la pornografía infantil, práctica de pederastia y tráfico de niños junto con un empresario de origen libanés.
Lydia desde ese momento cargó "su cruz", pues fue perseguida, intimidada, así como también recibió amenazas de muerte. Recientemente se ha informado de la condena de Jean Succar Kuri a 112 años de prisión por pornografía infantil y tráfico de menores.
Año 2011, contundente año, era allá por los primeros meses cuando en la Cámara de Diputados, un integrante del partido del PRD sacó una pancarta con la foto del presidente Calderón borracho. Esta periodista, Carmen Aristegui, en su noticiero matutino de radio MVS dio a conocer la nota, y dejó una pregunta al aire: ¿el presidente tiene problemas con el alcohol? Gracias a esto la periodista fue censurada y despedida por la empresa MVS, por una simple pregunta, presionada por el gobierno para pedir una disculpa pública.
¿Libertad de expresión? Hasta cuándo; ya basta, hay un camino largo por recorrer. ¿Pero cuál fue el error: haber sido mujeres e inteligentes?