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8M: Violeta el color, Justicia el clamor

Fotos: Karla J. Escobar/MujeresNet

Por Karla Jazmín Escobar y Gabriela Martínez


Las mujeres se hicieron escuchar, en medio de monumentos resguardados y custodiados. No hubo quién las parara. Ya no se callan y alzan la voz pidiendo justicia para aquellas que ya no están.


Marzo es un mes para visibilizar la situación de violencia de género que se vive en nuestro país. La mayoría de las mujeres hemos sufrido algún tipo de violencia: acoso y abuso sexual, insultos, maltrato, hasta el feminicidio cuya tasa va en aumento.

El miércoles 8 de marzo  se llevó a cabo la marcha del Día Internacional de las Mujeres, en la cual aproximadamente 90 mil mujeres (niñas, adolescentes, jóvenes, adultas y adultas mayores) salieron a las calles del centro de la Ciudad de México a exigir justicia por los feminicidios y la desigualdad  que viven todos los días. El tamaño de la indignación y el dolor se vio reflejado en esta marcha numerosa.

“Ni una más/ ni una más/ni una asesinada más”, gritaban miles de mujeres manifestándose, exigiendo respeto a sus derechos, y detener la violencia e impunidad de los feminicidios. La marcha partió de diferentes puntos -sobre todo de la Glorieta de las Mujeres que Luchan- a las cuatro de la tarde rumbo al zócalo capitalino.

Madres de mujeres desaparecidas, familiares de víctimas de feminicidio, colectivos y mujeres a título personal se unieron en una sola voz  exigiendo respeto a su cuerpo, libertad para decidir sobre él, seguridad y sobre todo justicia. En medio de los contrastes, mujeres de distintos colectivos  marchaban con sus instrumentos musicales y danzando, o colocando tendederos de denuncias. Creatividad y arte para manifestarse.

“Estoy aquí porque 7 de cada 10 de mis amigas,  han sufrido abuso de cualquier tipo, estoy aquí  para que no vuelva a pasar”, comentaron Claudia y Rubí a MujeresNet, al preguntarles la razón por la que estaban en la marcha.

“¡Amiga, hermana, si te pega no te ama!”, “¡Vivas nos queremos!”, eran otras consignas que retumbaban sobre avenida Juárez y 5 de Mayo, calles flanquedas por líneas de defensa integradas por elementos mujeres de fuerzas federales y capitalinas.

Conforme los contingentes arribaban al zócalo, las mujeres se acercaban a las planchas de hierro que resguardaban el Palacio Nacional y la Catedral, para pegar carteles, fotografías y fichas de desaparecidas y víctimas de feminicidio. Muchas otras escribieron sobre las vallas sus denuncias y exigencias, y otras más pegaron fotos de su agresor.

Algunas ya cansadas del trayecto se sentaron a comer un poco, hidratarse, contar sus historias y conocer a las demás. Había mujeres representantes de diversas etnias, niñas y  niños exigiendo justicia por sus madres, que tocó el corazón de todas. El zócalo estaba lleno de apoyo, cobijo y sobre todo de hermandad.

Al caer la noche, las asistentes a la marcha prendieron fogatas ofreciendo su cartel al fuego para que éste no se apagara. Algunas mientras lo hacían, conjuraban su dolor verbalizándolo: “Hablo ahora porque a los 6 años no pude”.

Familiares piden justicia por desaparecidas y víctimas de feminicidio

Durante la marcha MujeresNet, entrevistó a algunas familiares de víctimas de feminicidio, que hasta la fecha no han recibido justicia por parte de la Fiscalía, esperando todavía que los asesinos paguen por lo que hicieron.

Jacqueline

 

Ella es Jacqueline, quien fue víctima de feminicidio en Los Reyes la Paz. Salió a tomar un café, su familia esperó toda la noche y nunca regresó. Al día siguiente, su cuerpo fue encontrado sin vida en el Materno-infantil. La Fiscalía no ha hecho nada al respecto ni antes de que su cuerpo fuera hallado ni después; no les da respuesta de la o las personas responsables. “¡Estamos haciendo esto por ella, porque la amamos con todas nuestras fuerzas!”, nos dijo su tía, quien acompañada de otras familiares acudieron a exigir justicia, llevando playeras con su foto, un cuadro enmarcado y una pintura, dejando ver lo alegre que era y lo amada que sigue siendo.

Mayte

 “La única manera que nos vean y se haga justicia  es rebelarse”, expresó Elizabeth, tía de Mayte, quien espera que ya les hagan caso. Pide justicia por  su sobrina, quien fue víctima de feminicidio,  hace 4 años. Nos comentó que aún no se lleva a cabo el juicio, a pesar de que el asesino ya confesó todo lo que hizo y está en la cárcel,  pero desconocen si está en los separos o en población. No pudo contarnos más porque la tristeza la inundó.

Doña Juanita

“Su mamá ya es una señora mayor, está enferma, pedimos saber qué pasó con ella, para que su madre pueda irse en paz”, nos dijo la cuñada de Juanita,  relatándonos cómo la Fiscalía aún con pruebas que ella misma ha llevado y las inconsistencias sobre la versión que cuenta el marido de Juanita, las autoridades no han hecho nada. Doña Juanita, madre de una chica de 27, un chico de 15 y un niño de 7 años, no aparece desde el 27 de junio. Ella y su esposo habían discutido, este fue por Juanita a la casa de su suegra y después de eso ya no se supo más de ella. El esposo afirma que regresaron al domicilio donde habitan, y según después ella se fue con otra persona y por eso no aparece. Su cuñada, investigando la última ubicación del celular de Juanita, se dio cuenta que jamás llegó a su domicilio sino era en un hotel de Nezahualcóyotl. Además, explica que ella no se iría  así,  pues estaba muy al pendiente de su mamá  quien al siguiente día sería intervenida quirúrgicamente. Su esposo no puso denuncia de desaparición hasta un mes después, denuncia que quitó su hija. Juanita ya quería  dejar a su esposo por violencia física y sexual, delante de su hijo más pequeño. Con todos estos antecedentes, se giró una orden de cateo en la cual no se encontró ningún rastro de Juanita,  pero sí en el patio, donde había perforaciones bastante grandes en el suelo. Sin embargo, la Fiscalía ha hecho caso omiso a las pruebas y le ha dicho a la familia que a ver si lo atrapan y a ver si confiesa, pero que lo más seguro es que no, y que mejor se resigne, pues ya no habita en la dirección del domicilio que dio, ni tampoco se sabe nada de los hijos y la hija de Doña Juanita. Su familia tiene la esperanza de que esté viva y espera justicia.

El color de marzo

En cierto momento integrantes del “Bloque Negro” comenzaron a intentar abrir un espacio en el muro de metal instalado alrededor de Palacio Nacional, pero desde detrás del muro arrojaron gas de extintor y lo que varias manifestantes afirmaron era gas lacrimógeno. Incluso desde el techo de Palacio Nacional, el cual llegó a los ojos de algunas niñas/os, fotógrafas/os, integrantes de Marabunta y demás manifestantes.

Pero eso no detuvo nada ni a nadie. Ni cuando las mujeres se acercaban a la gran valla a exponer sus carteles o pintar sus mensajes, o para capturar con sus cámaras –como le sucedió al equipo de MujeresNet– y después tener que correr para que el gas no entrara  en los ojos o respirarlo; porque cuando esto pasaba las demás asistentes acudían a auxiliar poniendo leche o agua con bicarbonato para disminuir el ardor en los ojos.

Las mujeres se hicieron escuchar, en medio de monumentos resguardados y custodiados. No hubo quién las parara. Ya no se callan y alzan la voz pidiendo justicia para aquellas que ya no están.

“No somos histéricas, somos históricas”, decía una pancarta que resumía la sensación que sobrevuela cada 8 de marzo. Violeta es el color de marzo, las calles son tomadas por las mujeres para conmemorar y seguir esta lucha.

 

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