Queremos justicia feminista para todas en todo. (O cómo saltar desde el cuento de La princesa Kaguya al empoderamiento de Britney Spears)

Foto: Edith Chávez/MujeresNet

Por Gabriela Revueltas Valle
Especialista en Política Públicas y Género, madre y amiga.


Si bien el feminismo ha descrito, atacado y refutado “la ley del padre” desde su simbolismo y praxis en todas las épocas, instituciones sociales y sus variantes, no terminamos de ver cómo resurge tanto en los espacios domésticos y públicos, como en la estructura.


Hace tiempo que he querido escribir acerca del caso de Britney Spears, sencillamente por representar el abuso, acoso, explotación, cosificación del cuerpo y la vida de las mujeres y por el doble racero de la sociedad sobre lo que puede admirar–amar, o bien, odiar–despreciar cuando ya no es objeto y “no se porta bien”. Si bien Spears es una mujer privilegiada, no deja de ser víctima de violencia económica y psicológica desde su progenitor y quedar atrapada en la “ley del padre” por lo que respecta a la toma de decisiones en su propia vida, trabajo, dinero y mandatos tan impresionantes como lo relativo a su vida cotidiana y la tutela de sus hijos.

La “ley del padre”, nada nuevo entre nosotras, resurge constantemente, nos sabemos dentro de ella y me hace pensar en su conexión con el cuento de La princesa Kaguya, el cual me permitiré sintetizar. Con mil cien años de antigüedad la situación es la misma: una hija de la luna que nace del tronco de un bambú es descubierta por un viejo en el bosque, la lleva consigo y la cría junto con su esposa. La niña especial, nacida del bambú, ríe, corre, disfruta su mundo, sus juegos, el aire, el cerezo en flor, las aves y el trabajo de campesina. Pero en el bosque de bambú, la magia cósmica le aparece a su padre oro en un tronco. Al viejo, le parece indispensable la inversión del oro en su hija. La pretensión del padre es convertirla en princesa y por lo tanto en una oportunidad de ascenso económico llevándola a la ciudad, comprando una casa, educándola y vistiéndola como tal para, más tarde, ser desposada por hombres ricos. La princesa sufre, no le gusta su nueva vida y se somete a la “la ley del padre”, aprende a tocar el koto, hilar, pintar y a vestirse, maquillarse y comportarse como una princesa. Ella realiza las actividades y demuestra sus talentos hasta que el padre gestiona la presentación de la princesa, su nuevo nombre y los pretendientes. La princesa utiliza la estrategia de confrontar a los prometidos con retos incómodos o imposibles de resolver como atrapar el canto de aves mágicas, y de esta manera, evadir la consumación del matrimonio. La estrategia es acompañada de un síntoma: todas las noches de luna la princesa se sienta a tocar el koto y a suplicar que la lleven de regreso a lo celestial. No hay vuelta atrás y la “ley del padre” no cambia, no admite que la voluntad de la hija tenga razones propias, esta ley no mueve el lugar de las mujeres, no acepta que tienen elecciones propias, ni siquiera para sucumbir, ya que manda un ejército para impedir que lo celestial se lleve a su hija.

Si bien el feminismo ha descrito, atacado y refutado “la ley del padre” desde su simbolismo y praxis en todas las épocas, instituciones sociales y sus variantes, no terminamos de ver cómo resurge tanto en los espacios domésticos y públicos,  como en la estructura: las leyes, el discurso, su aplicación, los actos y la palabra de los hombres.

Del ejemplo simbólico y el mediático, quiero acercarme al ejemplo estructural porque es aquí donde hay que señalar la importancia que tiene para el feminismo a la mexicana, demandar una justicia feminista y la importancia de darle contenido simbólico, mediático, práctico y concreto en la vida de todas las mujeres.

Este contrasentido pone de manifiesto que en términos de justicia, no basta con aplicar la perspectiva de género, una justicia feminista implica ampliar las opciones, colocar los problemas de otra forma porque la vida de las mujeres y de las mujeres indígenas y sus hijas e hijos queda sometida.

En 2019 se aprobó en nuestro país la ampliación de los delitos susceptibles en los que procede la prisión preventiva (sin sentencia), la cual se mantenía reservada para delitos como el homicidio, el narcotráfico y aquellos actos que pudieran poner en riesgo a la población y las comunidades. Sin embargo, entre las consecuencias más graves de esta modificación está el incremento de mujeres y mujeres indígenas en prisión preventiva en todo el país porque no tiene plazo límite y las mantiene sin el dictamen de sentencia por años. Es decir, se nos subraya nuevamente, la justicia de “la ley del padre” y sus consecuencias sobre nuestras vidas.

El informe sombra de EQUIS Justicia para el comité de la ONU Acceso a la justicia para las mujeres indígenas demuestra que es una constante, desde hace años, encarcelar en mayor proporción a mujeres sin sentencia que a hombres y con esta “ampliación de delitos” se incrementa la posibilidad a pesar de que contamos con el protocolo para juzgar con perspectiva de género, mismo que se anula dadas las condiciones.

Este contrasentido pone de manifiesto que en términos de justicia, no basta con aplicar la perspectiva de género, una justicia feminista implica ampliar las opciones, colocar los problemas de otra forma porque la vida de las mujeres y de las mujeres indígenas y sus hijas e hijos queda sometida. La justicia feminista que queremos, requiere derogar los preceptos constitucionales (recomendación del informe citado) para la prisión preventiva en el caso de las mujeres y las mujeres indígenas criminalizadas, a quienes hay que reivindicar porque además, en su mayoría son pobres. Es necesario fijar plazos cortos para dictar sentencias, definir medidas alternativas y aplicar procesos de amnistía. Y la vía más importante: entablar un diálogo social entre el poder judicial y las mujeres, las abogadas indígenas y autoridades de justicia indígenas de manera que construyamos la justicia que elimine la milenaria “ley del padre” de la vida de todas.

Referencia

EQUIS Justicia para las mujeres, Red Nacional de Abogadas Indígenas, Intersecta, Red Nacional de Refugios y Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensoría y Traducción, A.C. (2019) Acceso a la justicia para las mujeres indígenas. Informe sombra para el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial. Recuperado en: https://equis.org.mx/projects/informe-sombra-para-comite-de-la-onu-para-la-eliminacion-de-la-discriminacion-racial/